Cómo almacenar limones y limas

Escrito por nannette richford | Traducido por xochitl gutierrez cervantes
Los limones y las limas agregan una esencia fresca a tu hogar.

Los limones y limas nos hacen fruncir la boca cuando los comemos, pero si agregamos el jugo a pescados y aves, éstos mejoran sustancialmente su sabor. Estos cítricos son versátiles y se pueden añadir a bebidas frías, así como a muchos alimentos para mejorar su sabor, además se pueden usar en la preparación de pudines y postres horneados, o como un ingrediente secreto en salsas y cremas para pastas. Si los almacenas adecuadamente, éstos se mantienen frescos y listos para usar en los momentos en que estés de humor para preparar algo especial en alguna cena familiar o para amigos.

Elige limones y limas frescos con cáscara suave y firme, además observa que sean de un color uniforme. Las manchas o superficies blandas indican que la fruta está empezando a pasarse.

Con jabón y agua caliente, lava tus manos y los utensilios de trabajo antes de manipular la fruta.

Lava los limones y limas con agua fría y un cepillo para vegetales. Frota la superficie para eliminar cualquier suciedad con el cepillo y enjuaga las frutas con agua fría. La University of Maine Extension Services señala que no necesitas jabón o detergente para lavar las frutas.

Seca las frutas con toallas de papel o un paño limpio y suave. Las frutas que se almacenan húmedas son susceptibles de adquirir moho.

Verifica que la temperatura del refrigerador esté por debajo de los 40 grados Fahrenheit.

Coloca la fruta limpia y seca en una bolsa de plástico con un extremo ligeramente abierto, e introduce la bolsa en el refrigerador. Los limones y limas se mantendrán frescas durante aproximadamente 6 semanas, si los almacenas en el refrigerador.

Supervisa en diferentes momentos que los limones y limas almacenados no presenten signos de moho o manchas blandas. Desecha cualquier pieza que se vea blanda, con moho o descolorida.

Consejo

También, puedes cortar los limones y limas para guardarlos en un recipiente para alimentos y colocarlo en el refrigerador. Déjalos ahí durante 24 horas sin que la fruta pierde su sabor. Coloca las rodajas de limón en recipientes separados.

También puedes almacenar limones y limas en la cocina a temperatura ambiente durante aproximadamente dos semanas.

Tritura la cáscaras de limón y lima en la máquina del fregadero para refrescar la cocina.