Cómo almacenar una compresa fría para viajar con insulina

Escrito por Mimi Bullock | Traducido por Luciana Renata Colautti
Los diabéticos que vuelan deben tener su medicación en su equipaje de mano.
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Los viajeros con diabetes deben proteger su suministro de insulina, y para algunas personas esto significa mantener la medicación fría. Si estás planeando un viaje rápido, es posible que no necesites mantener la insulina fresca, pero cuando viajas en un clima cálido durante varias horas, lo mejor es proteger tus medicamentos. Antes de salir, visita a tu médico y pídele recomendaciones para la trasladar tu medicamento. Solicita suministros adicionales, y si vas a pasar por la aduana, solicita una carta describiendo tu condición. Almacenar la insulina en un contenedor fresco mantendrá el medicamento seguro y efectivo.

Compra una bolsa de transporte para diabéticos con bolsillos interiores que puedan contener compresas frías. La bolsa también debe tener un compartimiento separado que se mantenga a temperatura ambiente para llevar jeringas y otros instrumentos como los suministros para análisis de sangre.

Coloca las compresas frías en el interior de una bolsa con cremallera. Coloca el paquete dentro de la ranura del compartimiento disponible. Mantén el cierre de la ranura cerrado.

Organiza tu insulina dentro del compartimiento fresco. Mantén los otros elementos almacenados en la sección más caliente de la bolsa de transporte. La insulina se mantendrá fresca sin entrar en contacto directo con la compresa fría. Retira la compresa después de tu viaje y almacénala de forma segura para que puedas volver a usarla.

Advertencias

Si planeas viajar en avión, declara tus medicamentos a la Administración de Seguridad de Transporte al principio del proceso de revisión. Para pasar el control de seguridad más rápido, comprueba que la compresa fría esté congelada.