Cómo aliviar los pies adoloridos después de usar zapatos apretados

En un mundo perfecto, nadie nunca debería usar zapatos incómodos. A veces, sin embargo, la tentación de llevar tacones altos y otros estilos de moda, es responsable de que los zapatos incómodos conozcan tu lado más paciente. Si tus pies parecen desfallecer en el momento en que de un tirón te sacas esos terribles zapatos, puedes probar con algunos remedios caseros que pueden traerlos de vuelta a la vida. Sin embargo, considera que el hecho de usar calzado apretado con demasiada frecuencia, puede enviarte directamente al médico.

Aplicación de hielo

Cuando los pies están hinchados y con dolor después de permanecer muchas horas dentro de tu calzado ajustado, te ayudará mucho tratarlos con compresas frías. Esto anestesia el dolor al tiempo que reduce la inflamación, y aunque bien puede ser incómodo al principio, dale un par de minutos al tratamiento y sentirás una diferencia positiva. Envuelve unas bolsas de guisantes congelados o un par de bolsas de cubos de hielo en una camiseta fina o una toalla de papel y luego colócalas debajo y en la parte superior de tus pies. La capa de tela impide que la compresa helada lastime tu piel mientras deja que el frío se filtre para calmar tus pies. Retira las compresas pasados no más de 20 minutos.

Baños de inmersión fríos y calientes

Los zapatos demasiado apretados restringen el flujo sanguíneo en los pies, así que puedes utilizar este remedio para activar la circulación. Llena un recipiente grande o un cubo amplio con agua fría y otro con agua caliente. Sumerge los pies en el agua fría durante cinco minutos y después repite la operación en el agua caliente. Pasados otros cinco minutos, vuelve al agua fría. Cambiar de ida y vuelta entre dos temperaturas opuestas hace que la sangre en los pies fluya libremente de nuevo después de haber sido restringida.

Estiramientos terapéuticos

Al igual que al realizar estiramientos después del ejercicio, estirarte después de quitarte unos zapatos apretados aliviará el dolor. Puedes, por ejemplo, sentarte con las piernas cruzadas de modo que el tobillo de la pierna cruzada quede apoyado sobre la rodilla opuesta. Entrelaza los dedos de una mano entre los dedos de los pies para estirarlos y moverlos arriba y abajo como si fueran un abanico. Otro ejercicio consiste en acostarte boca arriba con los pies apoyados en el suelo y las rodillas en el aire apuntando hacia el techo. Levanta los dedos de los pies y también los talones, procurando que la región del metatarso toque el suelo. Continua levantando los talones, pero esta vez, "rueda" tu pie sobre el metatarso hasta que la punta de los dedos toquen el suelo y el área anterior también se levante. Repite este proceso 10 veces para relajar y fortalecer los pies doloridos.

Buscando ayuda profesional

A largo plazo, los zapatos apretados pueden causar problemas de salud graves en tus pies, de los cuales, el dolor suele ser el primer síntoma. Los juanetes y los dedos en martillo causados ​​por el uso de zapatos apretados pueden volverse tan debilitantes que requieran de corrección quirúrgica. Si este es tu caso, no debes basarte en tratamientos temporales para aliviar el dolor en tus pies. El podólogo puede identificar las primeras etapas de un problema médico grave.

Más galerías de fotos



Escrito por tom ryan | Traducido por pei pei