Cómo alisar tu cabello sin quemarlo

El tipo más común de daño en el cabello que se ven en los salones de belleza casi siempre es atribuido a la estilización con calor. Las puntas blancas, separadas y chamuscadas son la imagen característica del exceso de estilización usando calor. Sin embargo, excesivo tiene muchos significados en cuanto a la frecuencia, duración, técnica y calor. Alisar tu cabello diariamente, aunque es posible, causa problemas para las personas con cabello fino y frágil. Para otras, el problema es la cantidad de tiempo en el que la plancha es presionada contra el cabello. Algunas personas usan configuraciones excesivas de calor, mientras que otras tropiezan y arrastran las herramientas a través del cabello. Todas estas medidas queman el cabello y causan daños irreversibles.

Nivel de dificultad:
Fácil

Necesitarás

  • Secador de cabello
  • Peine
  • Spray para estilizar con calor
  • Plancha
  • Laca

Instrucciones

  1. Seca el cabello completamente usando la configuración fría de tu secador. Revisa si está húmedo pasando tus dedos a través del cabello y continúa secando si quedan lugares húmedos. No intentes alisar el cabello sino hasta que esté completamente seco.

  2. Enciende la plancha y ajusta la temperatura a la configuración más baja posible. Peina el cabello para eliminar cualquier nudo y rocíalo con un spray de protección contra el calor.

  3. Separa una sección de 1/2 a 2 pulgadas de cabello (1 a 5 cm). Peina la sección y aléjala del cuero cabelludo. Coloca la plancha en la base del cabello, cerca al cuero cabelludo, usando la presión mínima. Desliza a la plancha suave y rápidamente a lo largo del cabello hasta las puntas usando un movimiento fluido.

  4. Inspecciona la sección de cabello para saber si está lo suficientemente lisa. Aumenta la temperatura 20 grados si es necesario. Continúa aumentando la temperatura hasta que encuentres la configuración más baja que alisa a tu cabello.

  5. Continúa alisando el cabello por secciones hasta que quede completamente liso. Pasa tus dedos a través del cabello y rocíalo con laca. Desconecta la plancha pero mantén los botones en la configuración adecuada para la siguiente vez que la uses.

Consejos y advertencias

  • La selección de la plancha es crucial. Selecciona una con placas de cerámica o turmalina y evita las placas de metal, ya que estas causan más daño.
  • Selecciona una plancha con un control de temperatura. Las configuraciones "bajo", "medio" y "alto" no funcionarán. En vez de eso, busca una plancha con una configuración precisa de temperatura que te permita hacer ajustes por grados.
  • No es raro ver vapor al usar placas naturalmente húmedas hechas de cerámica o turmalina.
  • Si en cualquier momento tu cabello comienza a lucir quebradizo, chamuscado o demasiado caliente, baja la temperatura de la plancha. Tu cabello nunca debe chisporrotear. Cualquier sonido u olor en tu cabello indica que la temperatura es demasiado alta.

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Escrito por kathy mayse | Traducido por ana maría guevara