Alimentos para pacientes con derrame cerebral

Un derrame cerebral ocurre cuando el suministro de sangre a una parte del cerebro se bloquea o reduce, y priva al tejido cerebral del oxígeno y los nutrientes necesarios. Los derrames cerebrales pueden implicar un riesgo de vida, y requieren atención médica inmediata. De todos modos, pueden tratarse. De acuerdo con la Clínica Cleveland, seguir una dieta saludable luego del derrame cerebral es importante tanto para la recuperación del paciente, como para la prevención de futuros derrames cerebrales potenciales.

Frutas y vegetales


Las frutas y los vegetales proporcionan una amplia gama de nutrientes beneficiosos.

Las frutas y los vegetales proporcionan una amplia gama de nutrientes beneficiosos, tales como vitaminas, minerales, fibra dietaria y antioxidantes, los cuales fortalecen el sistema inmunológico. La Clínica Cleveland sugiere consumir cinco o más porciones de frutas y vegetales de manera cotidiana, con el fin de reducir la probabilidad de derrames cerebrales futuros. Una porción de fruta es equivalente a una fruta mediana, una banana de 4 pulgadas, 1/2 taza de fruta enlatada en jugos naturales, una taza de melón en cubos o frutos del bosque, o 4 onzas (1/2 taza) de jugo de frutas. Una porción de vegetales equivale a una taza de vegetales frescos, 1/2 taza de vegetales cocidos o 6 onzas de jugo vegetal. Incorpora una variedad de frutas y vegetales frescos y coloridos, para aprovechar la mayor cantidad posible de nutrientes. Es conveniente alentar el consumo de antioxidantes, los cuales incluyen los productos de color más intenso, tales como las cerezas, frutos del bosque en general (frutillas, arándanos, frambuesas, etc.), manzanas, naranjas, sandía, pomelos, tomates, vegetales de hoja verde, brócoli, pimientos, cebollas y repollitos de Bruselas.

Cereales integrales


Incorpora cereales integrales a tu dieta.

Los cereales integrales son aquellos a los que no se ha despojado de sus valiosos nutrientes durante su procesamiento alimentario. Este tipo de cereales es rico en vitaminas, minerales, fibra dietaria y antioxidantes. De acuerdo con la Harvard School of Public Health, una dieta que abunde en cereales integrales reduce el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y derrame cerebral. Con el fin de mejorar tu bienestar y disminuir esta clase de riesgos, incorpora una diversidad de cereales integrales tales como avena, trigo sarraceno, cebada, trigo y arroz integrales, arroz silvestre y palomitas de maíz; agrégalos a tu dieta de manera regular. Al elegir panes, cereales, pastas, galletitas y otros alimentos a base de carbohidratos, verifica las etiquetas en los envases con el fin de asegurarte que los cereales integrales constituyen el ingrediente primordial del producto, para obtener mejores resultados.

Proteínas magras


Una alimentación equilibrada previene enfermedades.

Las proteínas son vitales para el desarrollo muscular y la reparación de los tejidos. Los alimentos ricos en proteínas magras, tales como las aves de carnes blancas y sin piel, las legumbres, los lácteos de bajo contenido graso y los productos de soja, también cuentan con un bajo contenido de grasas saturadas y trans, las cuales incrementan el riesgo de padecer enfermedades cardíacas, derrame cerebral y otras afecciones. Al cocinar u ordenar alimentos a base de proteínas, elige alimentos asados, cocinados al vapor u horneados, debido a que la fritura intensa adiciona grasas poco saludables a las comidas. Al asar un alimento, usa cantidades modestas de aceite de oliva, el cual se considera una grasa saludable, en lugar de manteca. Los pescados grasos, tales como el salmón, el atún o la caballa, también son fuentes proteicas positivas que proporcionan ácidos grasos esenciales omega-3 que el organismo no puede fabricar por sí mismo. La American Heart Association recomienda consumir un mínimo de dos porciones de pescado de 3 onzas cada una por semana, para una salud óptima.

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Escrito por august mclaughlin | Traducido por sofia elvira rienti