Alimentos a evitar en una dieta anti-inflamatoria

La inflamación es una respuesta natural del sistema inmunológico. De todos modos, la inflamación crónica puede conducir a afecciones de salud tales como cáncer, artritis, problemas de salud mental y dolencias cardíacas. Las personas que cuentan con un riesgo más elevado de inflamación crónica incluyen a quienes padecen sobrepeso, estrés, los fumadores o quienes no se ejercitan. Algunos alimentos pueden exagerar la respuesta inflamatoria y empeorar la inflamación crónica.

Grasas trans


Las grasas trans, que se encuentran en las margarinas, pueden incrementar la inflamación.

Las grasas trans se encuentran en alimentos tales como papas fritas, panes de margarina, materias grasas, mezclas para tortas, coberturas de glacé y panqueques. Un estudio publicado en abril de 2004 en el "The American Journal of Clinical Nutrition" investigó la relación entre la ingesta de grasas trans y la inflamación sistémica en mujeres. El estudio registró la inflamación en los cuerpos femeninos al monitorear los niveles de marcadores inflamatorios en su sangre. Los investigadores descubrieron que las mujeres que consumieron la mayor cantidad de grasas trans tenían los niveles de marcadores inflamatorios más elevados.

Grasas saturadas


Las grasas saturadas, como las que se encuentran en las hamburguesas, incrementan la inflamación del tejido graso.

Las grasas saturadas son las grasas animales que se encuentran en las hamburguesas, pizzas, helados y carne. Las principales fuentes de grasas saturadas en la dieta humana son las carnes rojas y los productos lácteos enteros, tales como la leche entera. De acuerdo con la American Heart Association, las grasas saturadas estimulan la inflamación en los tejidos grasos, lo cual puede conducir a una resistencia a la insulina, un precursor del síndrome metabólico y de la diabetes tipo 2. Limitar la ingesta de grasas saturadas constituye una recomendación para todo tipo de dietas, no sólo las anti-inflamatorias.

Cereales refinados


El pan blanco y las pastas se fabrican a partir de cereales refinados.

Un estudio publicado en el "The Journal of Nutrition" en marzo de 2010 examinó las relaciones entre cereales integrales y refinados, y la inflamación. El estudio descubrió que, mientras el consumo de cereales integrales se asociaba a menores niveles de inflamación, la ingesta de cereales refinados se vinculaba con los niveles de inflamación más elevados. Los cereales refinados pueden encontrarse en el pan blanco y las pastas. Cuando los cereales se refinan, muchos de sus nutrientes beneficiosos se destruyen en el proceso. La nutricionista holística registrada Julie Daniluk, autora de "Meals That Heal Inflammation," le transmitió a The Huffington Post que este proceso deja "hidratos de carbono de digestión rápida con calorías vacías", y que los mismos "irritan nuestros cuerpos".

Bebidas azucaradas


Sólo 40 gramos de azúcar por día, menos que las que contiene una botella de bebida cola, pueden incrementar los niveles de inflamación.

Un estudio publicado en 2011 en el "The American Journal of Clinical Nutrition" investigó los efectos de las bebidas endulzadas con azúcar sobre la inflamación en hombres jóvenes de peso normal. Debido a que la mayor parte de las investigaciones humanas sobre la ingesta de azúcar involucra dosis muy elevadas de este nutriente, los científicos de este estudio eligieron investigar el consumo entre bajo y moderado de azúcar, para ejemplificar mejor el consumo del público en general. Los sujetos en el estudio que consumieron apenas 40 gramos de azúcar por día experimentaron un incremento en los niveles de inflamación. Una simple botella de 20 onzas de bebida cola contiene 65 gramos de azúcar.

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Escrito por dakota karratti | Traducido por sofia elvira rienti