¿De qué alimentos debes alejarte si eres alérgico al polen?

Las personas con alergias al polen pueden esmerarse para evitar estornudos, respiración sibilante, comezón y el malestar general potenciado por andar al aire libre durante los meses de primavera, verano y otoño. Sin embargo, los árboles polinizadores, el césped y las malas hierbas no son los únicos culpables de incitar los síntomas indeseables de la fiebre del heno. Para muchas personas con alergias estacionales, la ingestión y la manipulación de ciertos alimentos también pueden instigar reacciones alérgicas. Evitar estos alimentos puede prevenir estas reacciones.

Síndrome de alergia oral


El síndrome de alergia oral es más frecuente entre los niños mayores y adultos.

El síndrome de alergia oral, también conocido como síndrome de alimento-polen, es una reacción alérgica causada por ciertas proteínas de frutas, verduras y frutos secos, las cuales se asemejan a las proteínas de los pólenes vinculados a la fiebre del heno. Cuando tu cuerpo no puede distinguir entre las proteínas del polen y las de los alimentos, sucede una alergia cruzada. Dada la variedad de proteínas de polen, el tipo de alergia al árbol, la hierba o la maleza que sufras determina qué alimentos pueden desencadenar una reacción alérgica cruzada. Estos alimentos desencadenantes causan mayor problema durante la primavera o principios de otoño, cuando el aire está cargado con polen. Este síndrome, más frecuente entre niños mayores y adultos, afecta a hasta el 10% de las personas con fiebre del heno.

Síntomas


La papa es uno de los posibles alimentos desencadenantes asociados a un choque anafiláctico.

Los síntomas del síndrome de alergia oral por lo general se manifiestan en cuestión de minutos después de comer o de tocar la comida desencadenante. A menudo se caracteriza por ardor y picazón alrededor de los labios, la boca y la garganta, y los síntomas adicionales incluyen, picazón en ojos llorosos, secreción nasal y estornudos. Al tocar un alimento desencadenante, puedes experimentar una erupción cutánea, picazón o hinchazón en la piel. Los casos más severos de síndrome de alergia oral pueden presentar vómitos, diarrea, asma bronquial y, en casos extremos, choque anafiláctico. Los frijoles, el apio, el comino, las avellanas, los kiwis, el perejil y la papa blanca se encuentran entre los alimentos desencadenantes potenciales asociados con el choque anafiláctico.

Alimentos de reacción cruzada, polen de árboles

Entre las personas con alergias al polen, aquellos afectados por el polen de abedul son más propensos a experimentar el síndrome de alergia oral. Las frutas que reaccionan de forma cruzada con polen de abedul incluyen manzanas, albaricoques, cerezas, kiwis, nectarinas, melocotones, peras y ciruelas; las hortalizas a evitar son las zanahorias, el apio, el perejil, los cacahuetes y la soja. La reacción cruzada del polen de abedul también se ha observado con las almendras, las avellanas y las especias de anís, alcaravea, cilantro e hinojo. Si sufres de alergia a los pólenes del aliso, el olmo o el árbol de avellana, también puedes ser vulnerable a la reacción cruzada con estos alimentos.

Alimentos de reacción cruzada, céspedes y polen de malezas


Las personas con alergias a las gramíneas pueden experimentar el síndrome de alergia oral por comer higos.

Las personas con alergias a las gramíneas pueden experimentar el síndrome de alergia oral por comer higos, melones, naranjas, guisantes, cacahuetes y tomates. Si eres alérgico al polen de ambrosía, algunos alimentos detonantes conocidos son las alcachofas, los plátanos, los pepinos, los melones, los guisantes y las semillas de girasol, así como el té de manzanilla y la hierba equinácea. El polen de artemisa menudo interactúa con manzanas, pimientos, brócoli, zanahorias, coliflor, apio, ajo, mostaza, cebolla y perejil. Varias especias también detonan reacciones cruzadas con polen de la artemisa, como el anís, la pimienta negra, la alcaravea, el cilantro y el hinojo.

Consideraciones adicionales


Las frutas y verduras crudas y frescas tienden a irritar, mientras que las cocidas no.

El método de preparación de los alimentos también influye: las frutas y verduras crudas y frescas tienden a irritar, mientras que las frutas y verduras cocidas no. De acuerdo con la Association of Allergists and Immunologists of Quebec, esta discrepancia se relaciona con baja tolerancia de las proteínas al calor. Sin embargo, los frutos secos son una amenaza igual de reactividad cruzada, ya sea crudos o cocidos. Debido a que se cree que las pieles son más alergénicas que otras partes de la planta, pelar frutas y verduras puede prevenir una reacción o reducir la gravedad de la misma. Si deseas identificar los alimentos con reactividad cruzada para tus alergias al polen, consulta a un especialista en alergias.

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Escrito por jessica reuling | Traducido por gerardo núñez noriega