Qué alimentos no comer cuando se tiene cálculos renales

Un cálculo es una dura pieza de material que se forma en tus riñones cuando las substancias de calcio, oxalato o fósforo se concentran en la orina. Los cálculos renales son uno de los trastornos comunes del tracto urinario y pueden ser extremadamente dolorosos al pasar. Las investigaciones han demostrado que ciertos alimentos, minerales y fluidos realmente pueden promover la formación de cálculos renales, especialmente en individuos susceptibles. Aprende qué alimentos evitar para prevenir la recurrencia de los cálculos.

Identifica los cálculos renales

Dos tipos de cálculos pueden ser afectados por la dieta: los cálculos de calcio, los cuales incluyen las piedras de oxalato de calcio y las de fosfato de calcio; y las piedras de ácido úrico. Las piedras de oxalato de calcio son las más comunes y pueden ser causadas por la excreción alta de calcio y oxalato. Las piedras de fosfato de calcio pueden ser ocasionadas por los niveles altos de calcio y de pH en la orina. Las piedras de ácido úrico se forman cuando la orina ácida tiene un pH bajo y se concentra con el ácido úrico.

Limita las proteínas animales


Disminuye el riesgo de padecer cálculos renales limitando el consumo de proteínas animales.

Las proteínas de origen animal aumentan el riesgo de crear tanto cálculos de ácido úrico como de calcio. La purina es un compuesto encontrado en las proteínas de origen animal que se descompone en ácido úrico en la orina y puede ocasionar la formación de piedras. Los alimentos con un contenido alto de purinas incluyen: hígado, corazón, riñones, anchoas, sardinas, macarela, bacalao, arenque, mejillones, vieiras, camarón, carne de bovino, tocino y salsa de carne. Evita estos alimentos si tienes propensión a los cálculos de ácido úrico. El ácido en la proteína de origen animal puede aumentar el calcio y disminuir la excreción de citrato en la orina, lo que puede asociarse con el aumento de los cálculos renales. Para prevenir la recurrencia de cálculos de ácido úrico y de calcio, limita las proteínas animales a 6 onzas por día.

Evita el sodio

El sodio puede aumentar el riesgo de padecer de cálculos de oxalato de calcio y fosfato causando que tus riñones excreten más calcio en la orina. El calcio puede combinarse con oxalato y fósforo para crear cálculos. Para limitar el sodio a 2.300 miligramos al día, evita los alimentos típicamente altos en sodio como las comidas rápidas, las sopas enlatadas y los vegetales, las salmueras, los alimentos congelados procesados, las carnes frías y embutidos y la comida chatarra. Busca fuentes escondidas de sodio en la lista de ingredientes, como el glutamato monosódico, alginato de sodio, nitrato o nitrito de sodio, polvo para hornear, bicarbonato de sodio y fosfato disódico.

Cuándo evitar el oxalato y la vitamina C

Limita el oxalato en tu dieta si tienes propensión a las piedras de oxalato de calcio. Los alimentos con contenido alto de oxalato pueden aumentar sus niveles en la orina. Cuando el oxalato se combina con calcio se forman las piedras de oxalato de calcio. Los alimentos altos en oxalato son: espinacas, remolacha, ruibarbo, nueces, salvado de trigo, trigo sarraceno y chocolate. También hay evidencia de que las dosis altas de vitamina C o los complementos de ácido ascórbico mayores a 2.000 mg pueden aumentar la formación de cálculos en aquellas personas que son propensas.

Fluidos que promueven la formación de cálculos


Los refrescos de cola pueden contribuir a la formación de piedras en los riñones.

El consumo de fluidos es extremadamente importante para aquellos con cálculos renales. Los fluidos diluyen la orina y reducen la concentración de minerales que forman piedras. Elegir los fluidos adecuados es clave. Algunas investigaciones muestran que ciertas bebidas como los refrescos de cola contienen ácido fosfórico y pueden aumentar el riesgo de formar cálculos. El consumo de bebidas gaseosas en general se asocia con el aumento de peso, lo cual también aumento el riesgo de padecer cálculos. Evita completamente las bebidas gaseosas para ayudar a disminuir la formación de piedras. Bebe agua en su mayor parte y consume entre ocho y 12 tazas de líquido al día para ayudar a prevenir todos los tipos de cálculos renales.

Más galerías de fotos



Escrito por alexandra kaplan corwin | Traducido por maria del rocio canales