Cómo alimentar a una familia de siete con un presupuesto

El reto de manejar un presupuesto para una compra semanal aumenta cuando tu familia crece en tamaño a siete. Si realmente estás luchando para proveer alimentos nutritivos para tu esposa o pareja y niños, sin mencionarte a ti, hay un número de programas, incluyendo el Programa de Asistencia sobre Nutrición Complementario para Mujeres, Infantes y Niños, que pueden ayudarte a llenar el vacío durante esos tiempo complicados. Sin embargo, agranda tu presupuesto al enfocarte en alimentos que llenen y no sean tan caros mientras limitas los productos para bocadillos más caros.

Planea antes de comprar


Mantén tu presupuesto en cuenta mientras estés de compras.

Cuando vayas a comprar comestibles para una familia de siete, hay dos cosas que debes tener en mente: mantenerte dentro de tu presupuesto y comprar alimentos que todos en la familia disfruten y quieran comer. Para el éxito en ambos frentes, haz un plan antes de ir a la tienda. Abre la circular para tu supermercado local y toma nota de lo que está en venta; anota ideas de comidas a base de estos precios de venta. Revisa tus alacenas y tu nevera y determina que se te ha acabado. Por último, habla con los miembros de tu familia sobre sus peticiones de comida para la semana; teniendo en cuenta la solicitud de tu hijo menor para las galletas, refrescos y helados con pinzas, por supuesto.

Usa la carne como un saborizante


La carne se puede usar como un saborizante en lugar de un plato principal.

A falta de buenas rebajas o de cazar la comida tu mismo, la carne es sin duda la parte más cara de cualquier compra de comestibles, especialmente cuando se trata hacer porciones para siete personas. Para recortar los costos al mismo tiempo que satisfaces a los miembros de tu familia quienes disfrutan el sabor, utilízala más bien como un saborizante o condimento que como un plato principal. El tocino, el jamón, la panceta y las salchichas todos proporcionan un golpe de sabor para una porción de pequeño tamaño, y su uso en pequeñas cantidades es mucho más saludable que en porciones grandes. Reemplaza la proteína con algo más barato y más sano, como huevos o tofu.

Usar rellenos para estirar


Usa alimentos de relleno como frijoles y granos para estirar tus comidas.

Cuando cocinas para una familia numerosa, seguramente habrá comidas que deberán estirarse. Usa comidas de relleno como frijoles o granos para hacerlo; estos hacen una base de relleno para esas comidas que casi no tienen carne, dice "Fine Cooking". Puedes experimentar con distintos granos, tales como el trigo bulgur o la quinua, o apégate al siempre confiable, y barato, básico como el arroz. Puedes reducir aún más costos comprando granos y frijoles al por mayor. Estos rellenos pueden hacer que comidas esqueléticas se vean positivamente más robustas, por ejemplo, aumenta la cantidad de frijoles en tu chile o rellena tu revuelto con arroz extra.

No descuides las sobras


Piensa en nuevas maneras de empaquetar las sobras.

No puedes darte el lujo de echar a perder las sobras, aún si no disfrutas comer lo mismo una y otra vez. Piensa en nuevas maneras de empaquetar alimentos viejos, por ejemplo, usan la carcasa del pollo con algunas zanahorias cortadas, apio y cebolla para hacer un caldo de pollo casero. Si hiciste una olla de frijoles cocidos lento para la cena de la noche anterior, vuelve a usarlos en una enchilada de frijoles al día siguiente. Haz que tu meta sea nunca tirar comida, aún si significa gratinar un calabacín marchito y cocinarlo en forma de muffins.

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Escrito por sarah collins | Traducido por cinthia perez