¿Se puede alimentar a un bebé con leche materna fría?

Escrito por amber canaan | Traducido por ana grasso
La leche materna se le puede dar a un bebé tibia o fría.

Extraer la leche materna con una bomba puede proveer a las madres con la leche materna necesaria para alimentar a su bebé cuando vuelvan a trabajar o cuando salen. Algunas madres deciden bombear y alimentar al bebé solo con esa leche, nunca dándole de amamantar. La leche materna puede ser calentada, para que se acerque más a la temperatura corporal natural de la madre mientras sale, o se le puede dar fría. Kids Health reporta que muchos bebés no tienen problema en tomar leche fría.

Descongela la leche materna si estaba congelada. La leche materna se puede congelar por hasta tres meses en la parte de atrás del congelador, indica el sitio web Faimily Doctor. Para descongelarla, coloca el contenedor con leche congelada en un tazón con agua tibia, no caliente. De manera alternativa la puedes colocar 24 horas en el refrigerador para que se descongele.

Vierte la leche fría descongelada en un biberón. Si el bebé también es amamantado, podría ayudar conseguir un biberón que se parezca al pecho para evitar confundir al bebé.

Siéntate en una silla cómoda mientras sostienes a tu bebé. Ofrécele el biberón con leche materna fría. Algunos bebés no tienen problema en tomar leche fría, aunque puede que otros no la reciban tan bien.

Si el bebé rechaza la leche materna fría y se rehúsa a tomarla, intenta colocar el biberón bajo agua tibia por un minuto para quitarle el frío. Un bebé que está acostumbrado a la leche tibia o a temperatura corporal podría necesitar un período de ajuste para la temperatura de la leche.

Consejo

El sitio web Kelly Mom explica que algunas madres que bombean su leche para almacenamiento poseen un exceso de la enzima lipasa en su leche. Esta enzima provoca que la grasa se desarme en la leche, y cuando hay demasiada, puede causar que la leche huela y sepa mal. Para remediar esta situación, la leche materna puede ser escaldada calentándola a 180 grados Fahrenheit y luego enfriada rápidamente y almacenada en un contenedor limpio.