Las alergias a la espirulina

La espirulina es un alga azul verdosa que ha sido utilizada para cocinar durante siglos y se ha utilizado como un suplemento dietético en los últimos tiempos, de acuerdo con el sitio web Drugs. Una alergia a la espirulina es poco probable, pero posible. El suplemento alimenticio no se ha estudiado adecuadamente por la Federal Drug Administration y no debe ser utilizado para tratar cualquier condición sin el consentimiento de tu médico. Si desarrollas reacciones adversas después de consumir la espirulina, debes hablar con tu médico para obtener recomendaciones precisas de diagnóstico y tratamiento. Suspende el uso de la espirulina hasta que puedas ser visto por tu médico.

Reacción del sistema inmune

Si tienes una verdadera alergia a la espirulina, tu sistema inmunológico juega un papel vital en el desarrollo de los síntomas. La American Academy of Allergy, Asthma and Immunology establece que cuando se ingiere el alérgeno, el sistema inmunitario identifica la comida como nociva y comienza a atacarla. El sistema inmunológico crea inmunoglobulina E o anticuerpos IgE que se liberan en el torrente sanguíneo. Los anticuerpos IgE hacen que los mastocitos en el cuerpo produzcan histamina, una sustancia química que conduce a la inflamación en el tejido blando.

Síntomas

Dependiendo de la gravedad de la alergia, es posible desarrollar varios síntomas en diferentes grados. Puedes desarrollar síntomas de leves a graves en pocos minutos después de consumir la espirulina. Los síntomas comunes relacionados con una alergia a los alimentos, incluyen diarrea, dolor abdominal, prurito, dificultad para tragar, congestión nasal, náuseas, secreción nasal, mareos, hinchazón, vómitos, dolores de estómago y dificultad para respirar, según MedlinePlus. También puedes desarrollar urticaria o eccema, como resultado de una reacción alérgica.

Pruebas

Debido a que una alergia a la espirulina es poco común, tu médico puede querer que participes en varias pruebas para determinar la causa exacta de los síntomas. La página web de la Clínica Mayo afirma que los análisis de sangre y pruebas de punción cutánea se utilizan para diagnosticar las alergias. Un análisis de sangre utiliza una muestra de su sangre. El alérgeno sospechoso, la espirulina, se agrega a la sangre para ver si tu sangre crea anticuerpos IgE. Si lo hace, eres alérgico a la sustancia. Las pruebas de punción cutánea exponen una pequeña cantidad del alérgeno bajo la piel para ver si se desarrolla una reacción adversa.

Consideraciones

No todos los síntomas que se desarrollan después de la ingestión de la espirulina están relacionados con una alergia. Otros síntomas pueden ser un signo de otra afección o una intolerancia hacia la espirulina. Si el resultado es positivo y eres alérgico a la espirulina, tu médico te puede aconsejar evitar otras algas.

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Escrito por diane marks | Traducido por gabriela nungaray