Alergia al pescado blanco

El pescado blanco se refiere al pescado redondo o de forma plana con aletas que viven cerca o en la parte inferior del mar o de lagos que son de color blanco. Esto incluye el bacalao, el eglefino, halibut, abadejo, pescadilla, lubina, merluza, lenguado, pez gato, el abadejo, perca y el merlán. El pescado blanco se encuentra entre los tipos más comunes de pescado que pueden resultar en una reacción alérgica. Busca atención médica de inmediato si presentas dificultad para respirar, ya que puedes tener una reacción potencialmente mortal.

Nutrición del pescado blanco

El pescado blanco es el tipo más magro de pescado, y al contrario que el azul, estas variedades de peces sólo tienen aceite en el hígado. Son virtualmente libres de grasa. Contienen altos niveles de ácidos grasos omega-3, que promueven la salud cardiovascular y reducen el riesgo de diabetes, cáncer y enfermedades del corazón. También son ricos en vitaminas del grupo B como niacina y piridoxina. Contienen altos niveles de minerales, incluyendo yodo, hierro, selenio y fósforo. El yodo y el selenio juegan un papel esencial para mantener la salud del sistema inmunológico, la función tiroidea y la prevención de la infección.

Respuesta inmune al pescado blanco

Según Food Safety Watch, el bacalao, tilapia, eglefino, merluza, abadejo y bagre son los tipos más comunes de pescado blanco que desencadenan una reacción alérgica. Esta se produce a través de una respuesta inmune mediada por inmunoglobulina E. El sistema inmunitario reconoce paravulbumin, una proteína muscular conservada en todas las especies de peces, como extraño y peligroso. El sistema inmunológico comienza a producir anticuerpos IgE que se destruyen estas proteínas. También reclutan y se unen a las células inmunitarias proinflamatorias, principalmente células cebadas, y provocan la liberación de histamina y otros mediadores inmunes, lo que resulta en los signos y síntomas observados durante una reacción alérgica.

Síntomas de una reacción alérgica al pescado blanco

Los síntomas de una reacción alérgica al pescado blanco aparecen de unos pocos minutos a una hora después del contacto con los alérgenos. Picazón, hinchazón y enrojecimiento en la boca, la garganta, los labios y la cara son algunos de los primeros síntomas observados, seguido de hinchazón y enrojecimiento de la piel, así como la aparición de ronchas que pican relacionadas con una erupción en la piel, por lo general el eczema. Esta liberación de histamina en el tracto gastrointestinal provoca dolor abdominal, náuseas, vómitos y diarrea. La inflamación de la garganta y vías respiratorias pueden resultar en broncoespasmos, aumento de la resistencia al flujo de aire, sibilancias, presión en el pecho y dificultad para respirar. En casos severos, una persona alérgica puede sufrir un shock anafiláctico, cuyos síntomas incluyen náusea extrema, mareos, sensación de mareo, palpitaciones del corazón, presión arterial baja y baja conciencia. Busca atención médica inmediata si experimentas dificultades para respirar u observas los signos de anafilaxia.

Manejo de la alergia al pescado blanco

La única forma para evitar una reacción alérgica es la eliminación completa de alimentos de pescado blanco y derivados. Lee siempre la etiqueta y la lista de ingredientes de todos los alimentos para asegurarte de que no contienen el pescado blanco en cualquier forma. Evita los mariscos y los restaurantes asiáticos dado que la contaminación cruzada de los alimentos se produce fácilmente. Evita la salsa Worcestershire, la salsa de la ensalada Caesar, caponata, gumbo, paella, sushi, salsa de pescado, salsa de ostras y misto frito ya que pueden contener alérgenos ocultos. Si has experimentado una reacción alérgica severa en el pasado, habla con tu médico para llevar contigo un autoinyector de epinefrina.

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Escrito por danielle stevens | Traducido por susana lópez millot