La verdad sobre la alergia al gluten

La enfermedad celíaca es una de las condiciones menos diagnosticadas en el país, y sin embargo, muchas personas que evitan gluten no son alérgicos a él. ¿Cómo puede saber si deben consultar a un médico?

Amy Yoder Begley sufrió años de dolor de vientre y otras enfermedades inexplicables antes de ser diagnosticada con la enfermedad celíaca.

El número de estadounidenses con la enfermedad celíaca podría llenar 936 cruceros. Los pasajeros de 908 de esas naves ni siquiera sabrían que la tienen.

— Centro de Enfermedad Celíaca de la Universidad de Chicago

Hubo un momento en que Amy Yoder Begley planeaba sus carreras en torno al baño. Los problemas de la corredora profesional olímpica comenzaron en la escuela secundaria. Begley sufría dolores de estómago a veces al azar, sin ninguna explicación aparente. Un dolor especialmente brutal la tiró fuera de la pista del estado de Indiana, que le costó una oportunidad por el campeonato del estado. Sus problemas persistieron durante la universidad, donde sufrió múltiples fracturas por estrés y desarrolló hipertiroidismo, una condición donde la glándula tiroides libera demasiada cantidad de sus hormonas. Sufrió calambres musculares, diarrea, estreñimiento, fatiga, erupciones cutáneas y dolor en las articulaciones. Los médicos fueron incapaces de encontrar un culpable. "Usaba el baño ocho veces al día", dijo Begley. "Mi cuerpo estaba siempre en mi mente". No fue sino hasta 2006, a los 28 años, que Begley fue finalmente diagnosticada con la enfermedad celíaca, en la que los pacientes tienen intolerancia al gluten -una proteína comúnmente encontrada en el trigo, la cebada y el centeno. La condición causa daños en el intestino delgado y mala absorción de nutrientes. La comunidad médica todavía tiene que ponerse de acuerdo en una causa singular de la enfermedad, pero las familias con antecedentes de diabetes tipo 1 y el síndrome de Down tienden a ser más susceptibles. Tras el diagnóstico, Begley eliminó el gluten de su dieta y de inmediato notó una mejoría. "Me hizo más normal. Se llevó mi ansiedad", dijo Begley. "Me acordé de que algunas de las mejores carreras que he tenido fueron después de cenas que eran bajas o sin gluten". Ya no se sentía constantemente cansada e hinchada. Era capaz de comer comidas más cercanas al tiempo de carrera, y lo mejor de todo, ya no tenía que planear rutas por baños de fácil acceso. El largo camino de Begley para el diagnóstico es una historia bastante típica: el tiempo promedio que le toma a una persona sintomática ser diagnosticada con la enfermedad celíaca en los EE.UU. es de cuatro años. De acuerdo con University of Chicago Celiac Disease Cente, el número de estadounidenses con la enfermedad celíaca podría llenar 936 cruceros. Los pasajeros de 908 de esas naves ni siquiera sabrían que la tienen. Si el problema no se diagnostica, alguien que padece la enfermedad podría enfrentarse a cualquiera de los muchos problemas de salud relacionados con la mala absorción de nutrientes, incluyendo la desnutrición, osteoporosis y una hemorragia interna. Un estudio realizado en 2009 por la Clínica Mayo en Rochester, Minnesota, encontró que en los EE.UU. la enfermedad celíaca es cuatro veces más común de lo que era en la década de 1950. Y al igual que otras alergias a los alimentos y el autismo, la prevalencia de la enfermedad celíaca y los problemas de salud relacionados con el gluten se ha disparado en la última década. Sin embargo, la comunidad médica no tiene en claro por qué. Algunos creen que la enfermedad celíaca no es más común, sólo mejor diagnosticada. Otros especulan que puede ser debido a cambios en la forma en que el trigo se cultiva y procesa o debido a la mayor prevalencia del gluten en los alimentos procesados ​​y medicamentos. A pesar del creciente número de casos, mucha confusión e incertidumbre sigue rodeando los problemas de salud relacionados con el gluten.

Enfermedad celíaca vs sensibilidad al gluten

La gravedad de la enfermedad celíaca no se puede medir en un espectro -o la tienes o no la tienes. La condición se define como un trastorno autoinmune en el que el gluten destruye el revestimiento del intestino delgado, haciéndolo incapaz de absorber los nutrientes y haciendo a los pacientes más propensos a la anemia, la infertilidad y la enfermedad ósea -que podría ayudar a explicar las fracturas de estrés que Begley sufrió en la universidad. Sin embargo, el trastorno de gluten más comúnmente discutido -y el menos entendido claramente por la comunidad médica moderna- es en realidad la sensibilidad al gluten.

La sensibilidad al gluten provoca los mismos síntomas que la enfermedad celíaca, pero no existe un procedimiento formal para su diagnóstico. Esto es así porque a diferencia de los celíacos, los que sufren de sensibilidad al gluten no se someten a ningún daño interno que médicamente se remonte al gluten. Mientras que los médicos normalmente pueden diagnosticar a un celiaco con un análisis de sangre o una biopsia intestinal, no hay ninguna prueba de este tipo de sensibilidad al gluten.

"Yo acepto que un paciente puede experimentar los síntomas relacionados con el gluten sin ser celíaco, pero no puedo dar un diagnóstico científico", dice Colin Howden, gastroenterólogo del Hospital Northwestern Memorial de Chicago.

Glenn Osten Anderson puede hablar al respecto. A los 24 años, su piel se rompió, sufría de una fuerte indigestión y empezó a bajar de peso. Su familia tenía un historial de problemas de estómago, por lo que no estaba del todo sorprendido. Muchos sugirieron que para tratar la condición, se adhiriera a una dieta de alimentos suaves.

"Todo el mundo me dijo que comiera pan normal, como si fuera algún tipo de penicilina", dice Anderson. "Eso sólo empeoró las cosas". Para el año 2007, después de cuatro años de sufrir dolores de estómago y otras enfermedades, el médico le sugirió que podía tener sensibilidad al gluten, y le recomendó que trate de comer sin gluten. Anderson notó una mejoría inmediata.

Las personas con sensibilidad al gluten sufren síntomas similares a los celíacos -dolores de estómago, vómitos, diarrea crónica, pero la gravedad de los síntomas puede variar de persona a persona. Y, a diferencia de la enfermedad celiaca, no hay daño real en el intestino delgado.

Finalmente, si esto no fuera suficientemente confuso, hay otra condición que se hace pasar por sus primos relacionados con el gluten: las alergias al trigo. Para aquellos que sufren de alergias al trigo, el cuerpo puede tener una reacción a cualquier parte del trigo, no sólo la proteína de gluten.

Dejar el gluten para bajar de peso

Si bien la prevalencia de la enfermedad celíaca y la sensibilidad al gluten tiene a más gente comiendo sin gluten para poder funcionar en el día a día, otros han abandonado el trigo de su dieta con un objetivo completamente diferente en mente: la pérdida de peso.

Algunos gurúes de la salud y anuncios de alimentos pregonan las ventajas de una dieta libre de gluten para aquellos que buscan bajar peso extra. Howden, sin embargo, dice que los beneficios son probablemente más correlacionados que efectos de causalidad médica. El gluten no es intrínsecamente malo, dice Howden. Lo que ocurre es que está presente en los alimentos ricos en calorías como la pizza, pastelitos y panes de hamburguesa.".

"El gluten casi se ha convertido en una mala palabra", dice Holden. "Algunos pacientes que afirman tener sensibilidad al gluten pueden haber seguido sólo una dieta pobre. Dejan de comer gluten, comen más pescado y productos frescos, y como es lógico, se sienten mejor".

Begley acepta que para ella, ser celíaca abrió la puerta a una vida más sana. Desde su diagnóstico, está centrada en llenar la mayor parte de su dieta con opciones no procesadas ​​como frutas y verduras. "La quinoa y las batatas son mi mayor componente", dice ella. "Podría comer batatas fritas todos los días".

Anderson, por el contrario, no entiende a los que se abstienen voluntariamente del gluten. "Cualquier persona que decide vivir este estilo de vida es un idiota", dice. "Me gusta el trigo, pasta y pizza tanto como a los demás, pero no lo puedo comer".

Cualquiera sea la motivación, se ha hecho mucho más fácil mantener un estilo de vida libre de gluten. Las opciones de comida sin gluten están apareciendo por todas partes, y se espera que las ventas de alimentos sin gluten superen más de $5 mil millones en 2015. La mayoría de los supermercados tienen productos sin gluten en la sección de alimentos naturales, con una selección que van desde la pasta hasta rosquillas.

Los restaurantes también se han vuelto más flexibles, con puntos de venta como Subway y Melting pot con opciones sin gluten. PF Chang requiere a sus chefs ponerse guantes nuevos y usar ollas etiquetadas especialmente antes de cocinar un plato sin gluten. Pero a pesar de estos avances, todavía Begley evita el menú sin gluten en los restaurantes. Señala que, en su experiencia, tales procedimientos son más una excepción que la regla. "Las cosas están mucho más fáciles", Begley dice: "Pero todavía me preocupa la contaminación cruzada".

Conclusión

Si estás teniendo síntomas que crees que pueden ser causados por el gluten, Howden recomienda ver a un gastroenterólogo antes de dejarlo. Esto se debe a que es más difícil probar la enfermedad celíaca una vez que el gluten ha sido expulsado del sistema. En ese momento, no está claro si el paciente está en remisión o en realidad nunca tuvo la enfermedad.

¿Tu mejor apuesta? Se sincero con tu médico y toma los exámenes necesarios.

Para obtener más información sobre la enfermedad celíaca, revisa el libro "La vida real con la enfermedad celíaca: solucionando problemas y dejando el gluten", publicado por la American Gastroenterological Association Press.

Foto: amybegley.com

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Escrito por tyler moss
Traducido por antonella iannaccone