Alergia al diente de león

La alergia al diente de león está directamente relacionada con alergias a la ambrosía, que la Fundación de Asma y Alergia de América estima que afecta al 10 a 20 por ciento de todos los estadounidenses. Las plantas de ambrosía, como el diente de león, producen polen durante los últimos meses de verano y hasta bien entrado el otoño. A pesar de que estas plantas son más frecuentes en la costa este de los Estados Unidos y en el Medio Oeste, el polen tiene la propensión a dejarse llevar por el viento y viaja por millas, incluso a otros estados. Un especialista en alergias puede facilitar el diagnóstico de la alergia al diente de león y prescribir tratamientos para ayudar a reducir los síntomas.

Causas

Las alergias son la respuesta de tu sistema inmunológico a determinadas sustancias extrañas como el polen. No todo el mundo experimenta los mismos tipos de alergias, pero la sensibilidad al polen es común. La Academia Estadounidense de Alergia, Asma e Inmunología informa que una sola planta de ambrosía puede producir mil millones de granos de polen en una temporada. El polen es un disparador común de alergias, pero las personas son más propensas al polen producido por las plantas de ambrosía, incluyendo el diente de león. De acuerdo con la Fundación de Asma y Alergia de Estados Unidos, el 75 por ciento de las alergias al polen de los estadounidenses son provocadas por las plantas de ambrosía.

Síntomas

La fiebre del heno es un conjunto de síntomas alérgicos que experimentas si eres sensible al polen del diente de león. Es posible que experimentes congestión nasal, estornudos, irritación de los ojos y dolor de garganta. Al igual que con otros tipos de alergias, la alergia al diente de león puede variar en severidad. Si eres muy alérgico a la ambrosía, la exposición al diente de león puede causar síntomas de asma, como sibilancias, así como dolores de cabeza y sinusitis grave. Algunos síntomas pueden mantenerte despierto por la noche.

Tratamiento

La alergia al diente de león se diagnostica con una prueba de sensibilidad de la piel, en la que un especialista te pincha la piel con extractos de diente de león. Una protuberancia o erupción en el área de ensayo es indicativa de una reacción alérgica. Probablemente, tu médico examinará otros tipos de plantas de ambrosía en tu piel durante la prueba, tales como la salvia y la artemisa. Los antihistamínicos orales ayudan a tu cuerpo a bloquear la histamina, una reacción química que se produce cuando entras en contacto con los alérgenos del diente de león. Algunos pacientes también requieren aerosoles nasales y gotas para los ojos para reducir la inflamación y la irritación.

Prevención

La forma más eficaz de prevenir una reacción alérgica al diente de león es evitar las flores siempre que sea posible. También puedes ser diligente quedándote en casa si el conteo de polen local es alto para prevenir los síntomas. Sin embargo, como el polen puede viajar a largas distancias por el viento, tus esfuerzos pueden resultar inútiles en ocasiones. Las vacunas antialérgicas, también llamadas inmunoterapia, pueden ayudar a su cuerpo a construir la resistencia al polen para que sus síntomas de alergia mejoran con el tiempo. Una pequeña cantidad del alérgeno se inyecta en la piel, por lo general una vez por semana. Con el tiempo, tu especialista en alergias o inmunólogo aumenta gradualmente la cantidad del alérgeno de diente hasta que el proceso se completa.

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Escrito por kristeen cherney | Traducido por katherine bastidas