Agregar de agua o leche a la sopa concentrada

Las sopas concentradas son una forma conveniente para hacer una buena comida. Con la mayoría, tienes la opción de añadir agua o leche para cocinar tu sopa. El agua hace que sea más ligera, lo que puede ser mejor para ti si estás tratando de perder peso. Agrega leche si prefieres una sopa cremosa y pesada. La leche añade grasas adicionales a la sopa, junto con las proteínas y nutrientes.

La leche añade grasas

Agregar agua a la sopa significa que no estás sumando calorías o grasas adicionales a tu comida. La dilución de la sopa concentrada con leche, sin embargo, añade grasas y colesterol. De acuerdo con la USDA National Nutrient Database, una taza de leche 1 por ciento, que se considera baja en grasa, añade 2.38 g de grasa a tu sopa. Preparar la sopa con leche descremada te dará 0.61 gramos de grasa y 5 miligramos de colesterol por cada taza.

Los nutrientes de la leche

Hacer la sopa concentrada con leche en vez de agua proporciona nutrientes adicionales. Estos incluyen minerales para fortalecer los huesos y vitaminas para aumentar la energía. Una taza de leche descremada contiene 316 miligramos de calcio, 37 miligramos de magnesio y 255 miligramos de fósforo. Además, la leche aporta vitamina C, tiamina, riboflavina, vitamina B6 y vitamina B12. La USDA Nutrient Database también señala que una taza de leche 1 por ciento te da 8.53 gramos de proteínas.

Opciones espesantes saludables

Si prefieres una sopa cremosa, espesa con opciones bajas en grasas distintas de la leche. Diluye la sopa concentrada con agua y luego añade semillas de linaza, germen de trigo o avena para espesar. Estos espesantes añaden fibra y nutrientes a tu sopa. Harvard Health Publications recomiendan consumir más granos integrales como éstos, porque son importantes para la salud digestiva y ayudan a lograr la sensación de saciedad más rápido y por más tiempo.

El factor sodio

Las sopas concentradas envasadas y enlatadas son altas en sodio. Elige variedades bajas en sodio y evita añadir más sal. Aunque la mayoría de los adultos necesitan sólo 500 miligramos al día, el estadounidense promedio recibe alrededor de 3.400 miligramos (casi siete veces la cantidad recomendada), según Harvard Health Publications. La USDA Nutrient Database nota que una determinada marca de sopa de tomate concentrada contiene 467 miligramos de sodio por cada taza, casi la totalidad de la cantidad diaria recomendada.

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Escrito por nadia haris | Traducido por mar bradshaw