Cómo aflojar vías respiratorias cerradas

La medicación aplicada a través de un inhalador ayuda a aliviar las vías respiratorias cerradas.

Las vías respiratorias cerradas pueden ser resultado del espasmo, inflamación y constricción de las capas musculares blandas de tus pulmones. Un episodio puede ser leve y manejable o severo, requiriendo tratamiento médico inmediato. Las vías respiratorias cerradas generalmente son causadas por resfríos, infecciones virales, alérgenos o irritantes que desencadenan la inflamación del pulmón. Tus vías respiratorias se hacen más delgadas a medida que se inflaman, reduciendo la cantidad de aire disponible. Las complicaciones del asma y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, o COPD, también constriñen tus vías respiratorias.

Los síntomas de las vías respiratorias cerradas pueden incluir falta de aire, tos o silbidos. En casos severos, una persona que sufre de esta afección puede tener un tinte azulado en su piel o experimentar confusión, respiración rápida o dolor de pecho. Las retracciones intercostales, que ocurren cuando tu piel se hunde entre tus costillas durante la ingesta de aire, también puede ser una señal de una vía respiratoria constreñida.

Los médicos a menudo utilizan medicación para tratar las vías respiratorias cerradas. El albuterol, la medicina más comúnmente utilizada para este propósito, ingresa a las vías respiratorias a través de un inhalador y las afloja, aumentando el flujo de aire al relajar los músculos blandos de los pulmones. El albuterol es un tipo de droga conocido como un agonista beta 2 de corta acción que ofrece un alivio rápido y se mantiene efectivo por varias horas.

El Iptratropim, otro tipo de inhalador, afloja las vías respiratorias y relaja los músculos del pulmón regulando el proceso inflamatorio de tu cuerpo. Algunos inhaladores contienen ambos medicamentos. Generalmente, esta combinación se utiliza para tratar pacientes que no responden bien a un inhalador con una sola prescripción. Las versiones de larga duración de ambos medicamentos pueden tratar a personas que sufren de asma o COPD crónicos.

Cuando las medicaciones como el albuterol e ipratropium no dan resultados exitosos, los médicos frecuentemente se inclinan por los corticosteroides, que se pueden administrar oralmente o a través de un inhalador. Los corticosteroides imitan a las hormonas que tu cuerpo produce naturalmente y trabajan para calmar la inflamación del pulmón responsable de cerrar las vías respiratorias. La prednisona, cortisona e hidrocortisona son ejemplos de corticosteroides.

El manejo exitoso de enfermedades tipo asma y COPD es altamente individualizado basándose en las necesidades del paciente y se debe llevar a cabo bajo la cuidadosa dirección de un médico.

Foto: George Doyle/Stockbyte/Getty Images

Más galerías de fotos



Escrito por marc meth, md
Traducido por aldana avale