¿Cómo le afecta a un niño la mala crianza?

La mayoría de los padres hacen lo mejor que pueden, pero hasta los mejores padres pueden cometer errores. Algunos padres luchan contra las adicciones o con comportamiento abusivo, mientras que otros tienen problemas demostrando cariño. Una mala crianza puede ser llevada a los extremos, como en algunos casos de negligencia severa o abuso físico. Aunque los niños suelen ser fuertes, una mala crianza, sin importar la razón, puede tener efectos negativos.

Padres autoritarios


Los padres autoritarios crean problemas de comportamiento.

Según la psicóloga clínica Laura Weldon, los padres autoritarios crean problemas de comportamiento. La crianza autoritaria o estricta se basa en la disciplina severa para controlar a los niños. Weldon dice que este tipo de crianza puede que controle a los niños temporalmente, pero no les enseña auto-control. Los niños educados de esta manera aprenden que el poder es mas importante que el amor; tienden ser más rebeldes y más propensos a luchar con el enojo o la depresión. Según Weldon, los padres autoritarios incrementan las posibilidades de que los niños se metan en más problemas y es más posible que mientan.

Crianza permisiva


Una crianza permisiva, por otra parte, también puede ser un problema para los niños.

Una crianza permisiva, por otra parte, también puede ser problemática para los niños. Weldon dice que un niño criado por padres permisivos no desarrollan una tolerancia contra la frustración o no aprenden a manejar su propio comportamiento. Los niños criados con mucha tolerancia a menudo se vuelven egoístas o mimados. La crianza tolerante previene a un niño de desarrollar autodisciplina, lo cual puede afectar su habilidad para lograr metas en su vida. Puede evitar cualquier tipo de riesgo en su vida o hacer trampa para ganar.

Abuso y negligencia


El abuso infantil y la negligencia son los peores ejemplos de una mala crianza.

El abuso infantil y la negligencia son los peores ejemplos de una mala crianza. Las consecuencias psicológicas y físicas están entrelazadas; la mala nutrición, por ejemplo, puede dañar en cerebro de un niño, lleva a retrasos cognitivos o problemas emocionales. El abuso físico puede resultar en huesos rotos y otras lesiones. El síndrome del bebé sacudido, el desarrollo cerebral dañado y mala salud física están relacionados con el abuso. Según el Departamento de Salud y Servicios Humanos, los adultos que son víctimas de maltrato o descuido durante la infancia tienen más probabilidades de tener problemas médicos tales como alergias, artritis, asma, bronquitis, presión arterial alta y úlceras. Otras condiciones asociadas con el abuso infantil incluyen depresión, ansiedad, desordenes alimenticios, abuso de sustancias e intentos de suicidio.

Disciplina


La disciplina puede no tener los resultados que lo padres quieren.

Según un articulo escrito en Junio de 2008 en “U.S. Health News” (Noticias de salud EE.UU.), la disciplina, aún cuando es aplicada con las mejores intenciones, puede no tener los resultados que lo padres quieren. Algunas estrategias consagradas por el tiempo como gritarles, razonar, elogios ineficaces y pegar u otros castigos duros a menudo son en vano. Cuando los padres usan la disciplina para microgestionar o sobreproteger, los niños pierden la oportunidad de aprender de sus errores. Según este articulo, el ser persistente causa que los niños no presten atención. hasta el elogio puede ser una estrategia ineficaz, a menos de que sea inmediato, especifico y seguido de una caricia o abrazo.

Delincuencia


La mala crianza puede llegar a la delincuencia.

Según un articulo escrito en Agosto del 2009 en el “Journal of Abnormal Child Psychology” (Diario de psicología del niño anormal), la mala crianza puede llegar a la delincuencia. El estudio evaluó las investigaciones sobre las relaciones entre los padres y la delincuencia en más de 6,000 niños. Por ejemplo, el 56 por ciento de los niños que tenían padres autoritarios o padres estrictos mostraron comportamiento de delincuencia. El control psicológico, como el de mantener al niño dependiente de los padres o usar la culpa para establecer el control, aumenta el riesgo de la delincuencia. También relacionados con la delincuencia fueron la negligencia, hostilidad y rechazo, como fue la falta de control de los padres. El estudio encontró que la falta de apoyo de los papás a los hijos o de las madres a las hijas también tenia un afecto negativo.

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Escrito por beth greenwood | Traducido por ariadna delgado