Cómo afecta el consumo de sal a la diabetes

La diabetes es una enfermedad metabólica crónica, afecta a millones de estadounidenses. Las personas con diabetes tienen un mayor riesgo de desarrollar complicaciones de salud que afectan el corazón, el sistema nervioso y los riñones. La presión arterial alta, o hipertensión, es dos veces más común en los diabéticos que en los no diabéticos, lo que aumenta el riesgo de una serie de enfermedades cardiovasculares. El alto consumo de sal contribuye a la hipertensión, pero la sal no tiene un efecto sobre la glucemia.

Azúcar en sangre y diabetes

Obtenemos la energía de los nutrientes en los alimentos que contienen proteínas, grasas e hidratos de carbono, pero los hidratos de carbono son los únicos tipos de alimentos que afectan directamente al azúcar en la sangre. La diabetes impide que el cuerpo utilice correctamente el azúcar en sangre, o glucosa, la principal fuente de energía para las células. Normalmente, cuando comemos un carbohidrato, éste se metaboliza en moléculas de azúcar más pequeñas o glucosa, se envía al torrente sanguíneo y se une por la hormona insulina, la cual transporta la glucosa a las células. Un diabético no produce o no utiliza adecuadamente la insulina, y la glucosa se ​​queda en el torrente sanguíneo. La sal no tiene ningún efecto sobre el proceso de azúcar en la sangre, pero el exceso de sal, sí tiene otras implicaciones para la salud de un diabético.

Sal, hipertensión y diabetes

Las personas con diabetes tienen un mayor riesgo de presión arterial alta, dice la American Diabetes Association, porque el exceso de sodio en la dieta hace que la presión arterial se eleve. La sal de mesa común contiene 40 por ciento de sodio, un mineral esencial que el cuerpo utiliza en pequeñas cantidades para mantener el equilibrio de líquidos. Controlar la presión arterial es crucial para los diabéticos ya que los pacientes diabéticos hipertensos desarrollan enfermedad de la arteria coronaria o un agrandamiento del corazón con más frecuencia que las personas con hipertensión o diabetes singular, según una revisión de 2008 en "Advances in Cardiology". Además, la ingesta alta de sal en la dieta de los diabéticos puede tener un papel causal en las tasas de mortalidad más altas, existen investigaciones en curso para determinar los detalles del mecanismo de acción.

Controlar o prevenir la hipertensión

Controlar la diabetes con la hipertensión que la acompaña, generalmente consiste en medicamentos recetados y cambios del estilo de vida. Según el Dr. Sherri Konzem de la University of Houston College of Pharmacy y sus colegas, autores de un artículo de 2002 en el "American Family Physician", las terapias de medicamentos incluyen inhibidores de la ECA, diuréticos o medicamentos de combinación junto con la implementación de una dieta baja en sal, ejercicio y pérdida de peso, según sea necesario. La prevención de la hipertensión en los diabéticos incluye seguir los planes de alimentación para diabéticos, limitar la ingesta de sodio a 1.500 mg por día, y la gestión de otras condiciones médicas existentes.

Opciones bajas en sal

Los alimentos envasados ​​contienen etiquetas nutricionales con el contenido de sodio para ayudar a controlar la ingesta por porción. Los alimentos altos en sodio incluyen generalmente las comidas congeladas, conservas, carnes procesadas y alimentos en escabeche. Elige alimentos bajos en sodio o sin sal y reemplaza la sal de mesa con hierbas o especias para dar sabor a tus comidas. Reduce el sodio en carnes consumiendo de variedades de aves de corral, pescado o carne en lugar de las variedades curadas, ahumadas o enlatadas. Opta por frutas y verduras frescas en lugar de variedades enlatadas con aditivos. Los cereales integrales como el pan de trigo, la pasta y el arroz integral son más bajos en sodio, pero éstos contienen hidratos de carbono, que puede que tengas que monitorear para el control de azúcar en la sangre.

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Escrito por aubri john | Traducido por ana laura nafarrate