¿Por qué los adolescentes son adictos a la comida chatarra y a las gaseosas?

Desde los armarios en casa a las máquinas expendedoras en la escuela, los niños tienen acceso a una amplia gama de alimentos chatarra, refrescos y bebidas energéticas. Desafortunadamente, estos productos son generalmente altos en grasas saturadas y calorías, lo que contribuye a que aproximadamente el 12% de los estudiantes sean obesos a finales de la adolescencia, de acuerdo con los Centers for Disease Control and Prevention. Uno de los principales problemas con estos alimentos y bebidas es su potencial adictivo.

Los efectos de la cafeína

La cafeína, sobre todo en los refrescos y bebidas energéticas, juega uno de los papeles más importantes de las adicciones a las bebidas gaseosas. Una encuesta realizada por el Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE.UU. encontró que el 29% de los estudiantes de secundaria estadounidenses encuestados consumió algún tipo de refresco o bebida gaseosa en los siete días previos a la encuesta. La cafeína tiene una estructura similar a la adenosina, un componente natural del organismo que ayuda ralentizar los nervios para dormir. Dado que la cafeína es tan similar, es capaz de unirse con los receptores de adenosina, bloquearla y evitar que realice sus efectos, dando lugar a una sensación de alerta. Este es un efecto deseado para muchos adolescentes, lo que conduce a un consumo regular de bebidas con alto contenido de cafeína.

Efecto del azúcar y los hidratos de carbono

Las comidas chatarra con alto contenido de azúcar se conocen como "comidas reconfortantes" o alimentos que ayudan a combatir los sentimientos psicológicos como la ansiedad o la depresión. La forma en que esta sensación de bienestar puede resultar en la adicción es la forma en que estos alimentos se relacionan con la serotonina, un neurotransmisor relacionado con el estado de ánimo. Cuando comes alimentos chatarra con alto contenido de carbohidratos, como el azúcar, el cuerpo libera insulina en el torrente sanguíneo para ayudar a controlar el aumento de la glucosa que estos alimentos crean en la sangre. La insulina elimina los aminoácidos y permite que una sustancia llamada triptófano acceda a tu cerebro. El triptófano, en el cerebro, es convertido en serotonina, que se asocia con sentimientos de calma y buen humor. Esto puede hacer que el cerebro dependa de los alimentos chatarra con altos carbohidratos cuando te sientes estresado o debes hacerle frente a una crisis.

Sabor

Parte de la adicción a la comida chatarra se puede deber al sabor puro, sobre todo en los alimentos con un mayor contenido de grasa. Según una investigación realizada por el National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases (Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales), la grasa en los alimentos aumenta en el modo en que afecta el sabor, la textura e incluso el olor de los alimentos. Cuanto mejor sabe un alimento, lo más probable es que un adolescente quiera seguir consumiéndolo. La comida chatarra alta en grasa también está ampliamente disponible, y el CDC estima que hasta un 12% de los estudiantes de primaria y un 58,3% de los estudiantes de secundaria tienen acceso regular a los alimentos con alto contenido de grasa en la escuela.

Imagen

La imagen de los alimentos también puede contribuir a la potencial adicción de las bebidas carbonatadas y alimentos chatarra. Los niños y adolescentes son, a menudo, el blanco de los anuncios y la publicidad de alimentos con alto contenido de azúcar, cafeína, sal y grasa. Los anuncios utilizan personajes de dibujos animados o pintan ciertos alimentos como "cool" o "populares", lo que aumenta el deseo de los niños y jóvenes a seguir consumiendo el producto. Por desgracia, el Instituto de Medicina sugiere que estos anuncios son una de las principales causas que contribuyen a la epidemia de obesidad infantil.

Más galerías de fotos



Escrito por chris sherwood | Traducido por sofia loffreda