¿Qué pueden hacer los adolescentes en Halloween?

Los adolescentes son demasiado viejos para ir a buscar dulces puerta a puerta, pero todavía son lo suficientemente jóvenes como para disfrutar de la celebración de Halloween en todo su esplendor fantasmagórico. Disfraces, emociones de miedo y, sí, incluso caramelos, no se limitan a los que tienen menos de 12; sólo hay que crear un formato más apropiado para la edad. La planificación de una actividad antes de tiempo también ayudará a evitar que tu hijo se involucre en la clase incorrecta de picardía en la víspera de Todos los Santos.

Dar una fiesta

Ya sea una reunión informal de amigos para ver películas de terror y comer palomitas de maíz, una fiesta de tallado de calabaza, una fiesta de pijamas o una reunión de lujo completa con disfraces y dulces espantosos, una fiesta de Halloween ofrece a los adolescentes la oportunidad de diversión apropiada para su edad. Deja que tu hijo decida qué tipo de fiesta quiere dar y déjalo manejar la mayor parte de la planificación, incluyendo las invitaciones. Puedes ayudar con los preparativos y actuar como un acompañante.

Visita a una casa embrujada

No estamos hablando de auténticas casas encantadas aquí, sino más bien de las diversiones aterradoras de una vez al año. Lo más probable es que puedas encontrar una casa encantada en tu área, patrocinada por una iglesia o grupo comunitario. Deja que tu hijo invite a sus amigos para ir en grupo. Por otra parte, tu hijo adolescente puede organizar su propia "casa embrujada" en tu casa. Corta paja o trapos viejos en trozos para crear extremidades desmembradas y escóndelas en el patio trasero. Usa luces negras y luces navideñas púrpura y naranja para la decoración. Pinta algunas sábanas con pintura que brille en la oscuridad o aerosol de color negro o plata; siempre puedes salpicar pintura roja allí también. Los adolescentes pueden usar las sábanas con muebles, cajas de cartón, palos de escoba y otros elementos útiles para crear un laberinto fantasmal a través de tantas habitaciones de la casa como les permitas.

Repartir caramelos

Si tu casa recibe una gran cantidad de niños pidiendo dulces, puede ser divertido para tu hijo vestirse con un traje (en especial uno que dé miedo) y ayudar a repartir caramelos a los niños más pequeños que vienen a visitar. Piensa en zombies, hombres lobo, brujas o fantasmas, y también considera opciones más inusuales como payaso malvado, araña gigante o carnicero demoníaco. Tu hijo puede añadir efectos de sonido espeluznantes y decoraciones en el porche para añadir ambiente; es decir, convertirlo en un proyecto de arte. Quienes piden dulces suelen hacerlo lo suficientemente temprano como para que esta opción se pueda combinar con otras posibilidades, como por ejemplo una fiesta de película de bajo perfil en tu casa o un evento de tallado de calabaza.

Cuidar de los niños más pequeños

Otra alternativa, si tu hijo tiene hermanos menores o trabaja de niñera, es actuar como acompañante para los niños más pequeños para ir a pedir dulces. Esta es una gran excusa para los trajes en tándem, por cierto; piensa en Caperucita Roja y el lobo (o abuela, o el hombre de los bosques), Batman y Robin, Darth Vader y un soldado de asalto, o el emperador. Esta opción es la mejor para los adolescentes mayores que están listos para la responsabilidad. Asegúrate de que tu hijo tenga su teléfono con él (totalmente cargado), así como números de contacto de emergencia para llamar. Dale una linterna, también.

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Escrito por lori a. selke | Traducido por eva ortiz