Adolescentes que deben lidiar con la muerte

La muerte de un abuelo u otro pariente mayor es a menudo la primera experiencia que tiene un adolescente con la pérdida de alguien cercano. Es completamente normal para un adolescente sentir una tristeza insoportable a medida que atraviesa el proceso del duelo. Los adolescentes realizan su duelo por una cantidad variable de tiempo y pueden sentir una gran cantidad de emociones distintas. Los adultos se hallan incapacitados para hallar las palabras adecuadas para reconfortar a un adolescente con su duelo, asegura HealthyChildren.org, el sitio web oficial publicado por la American Academy of Pediatrics.

Significado

En general, el duelo afecta a un adolescente de forma más profunda que a un adulto. Cuando un adolescente pierde a uno de sus padres, el duelo puede ser profundamente doloroso. "Adolescent Life Change Event Scale" es una escala que los especialistas en salud mental usan para medir los eventos vitales en una lista, como por ejemplo, la muerte de uno de los padres, ubicándola como la principal causa de tensión emocional en los adolescentes, de acuerdo con Healthy Children.org. La muerte de un hermano está en segundo lugar.

Proceso de duelo

Aunque el duelo es una respuesta natural a la muerte de una persona querida, el duelo puede ser percibido para el adolescente como algo totalmente antinatural, asegura el National Center for Grieving Children and Families. Un adolescente puede asustarse de sus emociones extremas y puede sentirse fuera de control. Algunos chicos pueden experimentar reacciones físicas como malestar estomacal. Un chico puede experimentar tristeza y llanto frecuente como expresión de duelo, mientras que otro puede usar el humor para lidiar con la pérdida. Otros pueden parecer no tener reacción ante la muerte de una persona amada, porque optan por ocultar sus sentimientos. Los más estoicos pueden engañar a sus padres para que piensen que están manejando el duelo particularmente bien, asegura HealthyChildren.org.

El lado oscuro del duelo

Involucrarse en comportamientos riesgosos o autodestructivos, como el alcohol, las drogas, comer de más o la automutilación pueden parecer soluciones emocionales rápidas para algunos adolescentes que lidian con un duelo. Tapar el duelo con químicos u otras actitudes poco saludables sólo prolonga el proceso, porque el mismo continúa ocurriendo en otro nivel. El duelo también puede causar que el adolescente se vuelva antisocial, que su desempeño académico empeore, o que se vuelque a la actividad sexual como consuelo. Algunos adolescentes que atraviesan un duelo pueden deprimirse, tener problemas para dormir y perder el interés en la comida. En casos extremos, el chico puede estar tan desesperado que puede tener pensamientos suicidas, de acuerdo con el Boston Children's Hospital. Los padres deben tomar muy seriamente cualquier pista o amenaza relacionada con el suicidio y buscar ayuda profesional del pediatra del chico de inmediato.

Culpa y resentimiento

Un adolescente cuyo padre o madre ha estado enfermo por meses o años antes de morir, puede sentir una enorme culpa, asegura HealthyChildren.org. Un adolescente en duelo puede desear desesperadamente haber tenido la oportunidad de aliviar los momentos pasados. Por ejemplo, un adolescente que recuerda un día hace mucho tiempo, cuando durante una pelea deseó que su ahora fallecido padre muriera, puede sentir culpa durante muchos años acerca de este recuerdo. Puede que se sienta parcialmente responsable por la muerte de su progenitor. Otro adolescente puede estar furioso con su madre fallecida por abandonarlo y por fallar en cumplir con sus obligaciones. Cuando un adolescente pierde a uno de sus padres, también está haciendo el duelo por el final de su infancia, de forma consciente o no.

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Escrito por karen hellesvig-gaskell | Traducido por mike tazenda