¿Pueden los adolescentes adquirir la tos ferina?

La tos ferina es una enfermedad de las vías respiratorias que es altamente contagiosa y puede ser muy peligrosa. Su nombre proviene de la tos profunda seguida por el sonido como de un chillido después de un ataque de tos. Aunque la tos ferina afecta a menudo a los niños pequeños, los adolescentes también pueden enfermarse. Aunque la tos ferina no suele ser peligrosa para la vida de los adolescentes, puede ser completamente despreciable, mientras permanece.

Definición

La tos ferina es una infección causada por la bacteria Bordetella pertussis y que afecta a los pulmones y a los tubos de respiración. Está entre las enfermedades prevenibles por vacunación más comunes en los Estados Unidos, según los Centers for Disease Control and Prevention. La tos ferina se propaga cuando una persona infectada tose o estornuda en el aire, lo que puede causar que las bacterias entren en las fosas nasales o en la boca de otra persona, que también se infectará. Se registraron cerca de 41.000 casos de tos ferina en 2012, incluyendo 18 muertes, los informes de CDC y la mejor manera de evitar la infección es conseguir la vacuna contra la tos ferina.

Edad

Mientras que los bebés y los niños pequeños son más propensos a desarrollar la tos ferina, los adolescentes también son susceptibles. Cuando tu hijo era pequeño, probablemente le pusieron la serie de vacunas DTaP, que incluye una vacuna que protege contra la tos ferina. A medida que tu hijo crece, la vacuna tiende a desaparecer, lo que lo deja con más probabilidades de contraer la tos ferina. Si tu hijo fue vacunado de niño, la enfermedad probablemente no será tan grave que si no hubiera sido vacunados, pero la mejor manera de prevenir que tu hijo se enferme de tos ferina es conseguir un refuerzo DTaP, que se puede dar entre las edades de 11 y 18 años, según el sitio web Children's Physician Network.

Signos y síntomas

Si tu hijo se enferma con la tos ferina, sus primeros síntomas pueden incluir secreción nasal, congestión nasal, estornudos, fiebre y tos leve. A medida que la enfermedad progresa dentro de una o dos semanas, tu hijo tendrá graves ataques de tos que hacen que sea difícil recuperar el aliento. También va a hacer un sonido ferino notable cuando jadea para respirar, según CDC. Tu hijo podría tener problemas para dormir, comer y descansar a causa de los frecuentes ataques de tos, que pueden durar hasta 10 semanas.

Consideraciones

Una vez que tu hijo es diagnosticado con la tos ferina, va a tomar una ronda de antibióticos para matar la bacteria. Los antibióticos pueden reducir la gravedad de sus síntomas y también reducir el riesgo de propagación de la enfermedad a otros. Asegúrate de que tu hijo se toma toda la ronda de antibióticos para ayudar a prevenir la reinfección. Si los ataques de tos causan que se ponga azul o que vomite, llama a su pediatra de inmediato. Mantén a tu hijo alejado de los lactantes y los niños de corta edad, mientras esté tosiendo y tenga síntomas. La tos ferina puede ser mortal para los bebés menores de 6 meses de edad ya que aún no han sido plenamente inmunizados.

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Escrito por sara ipatenco | Traducido por maría j. caballero