Adaptación al ejercicio aeróbico

El cuerpo atraviesa por múltiples adaptaciones cuando se le somete de manera continua al ejercicio aeróbico. El corazón, pulmones, músculos activos y sistema circulatorio, todos pasan por cambios que son positivos para tu salud. Las formas aeróbicas de ejercicio aeróbico incluyen carrera, trote, natación, ciclismo y entrenamiento por circuitos.

Adaptaciones del corazón

Conforme atraviesas a través de un régimen de ejercicio aeróbico, tu corazón comienza a funcionar de manera más eficiente. El American College of Sports Medicine reporta que el ritmo de tu corazón durante el reposo disminuye y tu volumen de ejercicio en reposo se incrementa. Tu corazón se vuelve más eficiente y tiene una capacidad funcional más alto conforme se adapta al entrenamiento aeróbico.

Adaptaciones de los pulmones

Durante la adaptación aeróbica, la eficiencia de tus pulmones aumenta también. Los músculos respiratorios se vuelven más fuertes y permiten que mayores cantidades de aire sean inhaladas y exhaladas con cada respiración. El diafragma se adapta a su resistencia y la fortaleza mejora, lo que significa que el diafragma puede manejar de manera consistente los patrones de respiración forzada mientras te ejercitas. Ésto te permite mantener un patrón de respiración normal por mayor cantidad de tiempo mientras realizas ejercicios aeróbicos. Un estudio realizado por la National Strength and Conditioning Association en el año 2000 descubrió que después de un programa de entrenamiento aeróbico de seis meses, las personas que antes habían tenido mala condición física mejoraron su ventilación pulmonar por minuto de 123 litros a 142 litros, y también disminuyeron su volumen de respiración en reposo promedio de 7 a 6 litros por minuto. Por lo tanto, demostrando que el ejercicio aeróbico continuo incrementa la eficiencia de los pulmones.

Absorción de oxígeno

El American College of Sports Medicine afirma que el ejercicio aeróbico mejora tu absorción de oxígeno máxima, lo que mide qué tan bien tu cuerpo utiliza el oxígeno a nivel celular. Cuando la intensidad del ejercicio se incrementa, también lo hace la demanda necesaria de consumo de oxígeno de tu cuerpo. Conforme continúas con un régimen de entrenamiento de ejercicio aeróbico, tu cuerpo adapta las demandas de oxígeno y energía requeridas para funcionar a un nivel incrementado de esfuerzo físico. La máxima absorción de oxígeno se mide en milímetros de oxígeno absorbido por kilogramo del peso corporal por minuto. Entre más oxígeno absorba el cuerpo por minuto, más eficientemente las células de tu cuerpo serán para utilizar el suministro de oxígeno.

Adaptaciones físicas

Tu cuerpo comienza a tener cambios en su composición física y muscular también. La National Strength and Conditioning Association informa que los cambios musculares no son tan significativos como lo serían si se incorporara el entrenamiento de resistencia, pero la fortaleza y resistencia muscular mejora con el músculo activo y el porcentaje de tejido magro del cuerpo se incrementa conforme comienzas a adaptarte al entrenamiento aeróbico. Para consideración, conforme tu cuerpo se adapta a la intensidad de tu entrenamiento, puede que comiences a notar mejoras menos significativos. Continúa incrementando la intensidad de tu ejercicio aeróbico (ya sea en duración, tipo o ritmo de ejercicio) para poder seguir permitiendo de manera continua a tu cuerpo, adaptaciones positivas al entrenamiento aeróbico.

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Escrito por daniel bradley | Traducido por reyes valdes