Cómo actuar en el gimnasio

Como con cualquier negocio abierto al público, los gimnasios atraen a toda clase de personas, cada una con diferentes razones para estar ahí. Cuando estés ejercitando, pasándola bien al llevar tu cuerpo a sus límites y sudando, puede que dejes tu guarda baja. Si no tienes cuidado, puedes emplear un comportamiento inapropiado. Mantente relajado pero consciente. Decir o hacer algo inapropiado podría llevar a un cliente a quejarse sobre ti con la administración, o directamente contigo.

Nivel de dificultad:
Moderadamente fácil

Instrucciones

  1. Limita tu tiempo en los equipos, especialmente durante las horas pico, de acuerdo con las reglas del gimnasio. Evita descansar en las máquinas de peso y sal de las máquinas de ejercicio cardiovascular cuando hayas llegado a tu límite de tiempo.

  2. Limpia tu transpiración del equipo de gimnasio, incluyendo las máquinas, pesas, y máquinas de centrifugado, luego de usarlas. Busca las toallas húmedas de limpieza o limpia con un pequeño paño. Si el limpiador y las toallas se han movido a otra máquina, rápidamente ve a buscarlos. Gentilmente pídele a los miembros del gimnasio que te den un minuto mientras limpias la máquina.

  3. Mantén el ruido al mínimo. Puede que sientas el deseo de gruñir fuertemente cuando estés levantando pesas o de cantar tu canción favorita a viva voz mientras corres en la cinta. Pero, lo más cortés es mantener el volumen bajo. Evita molestar a los demás clientes del gimnasio mientras se concentran en sus ejercicios, limita la fuerza de tus gruñidos, y en términos ideales, evita gruñir en lo absoluto, o muévete suavemente con la música. También, apaga el sonido de tu celular y deja el área del gimnasio si debes tomar una llamada. Observa cualquier regla que indique que deberías mantener tu celular alejado del gimnasio y en un casillero.

  4. Evita mirar fijo a los miembros del gimnasio mientras ejercitan; esto incluye estirar el cuello para ver la rutina de ejercicio presentada en su máquina. Algunos miembros del gimnasio, que pueden ser inseguros sobre su apariencia, las mujeres en particular, consideran el gimnasio como un lugar a salvo, un lugar sin juicio para ejercitar, así que deberías esforzarte por respetar la privacidad y espacio personal de todos. No te quedes en los vestuarios a menos que necesitas hablar con alguien específicamente. Limita tu tiempo en la ducha, los cambiadores y usando los baños.

  5. Habla solo con los miembros del gimnasio que estén interesados en hablar contigo. El gimnasio ofrece un lugar perfecto para hacer amigos afines. Algunos clientes, sin embargo, van al gimnasio por una sola razón: para ejercitar. Si el cliente prefiere estar solo, déjalo solo. También, evita concentrarte intensamente en los clientes del sexo opuesto. Los enamoramientos pueden ser divertidos y usualmente inofensivos, pero, a menos que una clienta demuestre un interés romántico mutuo en ti, lo mejor es concentrar tu atención en tu rutina.

Consejos y advertencias

  • Cada gimnasio tiene su propia cultura. Busca un gimnasio que quede bien con tu personalidad. Toma ventaja de las afiliaciones de prueba para conocer la cultura de asegurarte de que puedes acatar las reglas del lugar antes de pagar.

Más galerías de fotos



Escrito por maya black | Traducido por lautaro rubertone