Actividades para la transición a la hora de la siesta

Mientras los niños se mueven entre las actividades durante todo el día, a menudo puede servir la realización de actividades de transición creadas para proporcionar una advertencia de que un cambio está por venir. La hora de la siesta puede ser especialmente desafiante para algunos niños, así que es importante inducirlo a un periodo de descanso cuidadosamente, de modo que tu hijo no se pueda resistir.

Llegando la hora

Cuando se acerca la hora de la siesta, es útil fluir suavemente en actividades que relajen tu hijo en vez de energizarlo, según la educadora Pamelazita Buschbacher en el artículo "Hora de acostarse y hora de la siesta", publicado en la página web "Challenging Behavior " (Comportamientos problemáticos). Elimina las actividades tales como el tiempo que pasa frente a una pantalla, de lucha y juegos al aire libre durante la hora anterior a la siesta. También es útil no permitir que tu hijo empiece una actividad que tendrás que interrumpir cuando llegue el tiempo de la siesta. Elige actividades tranquilas, como colorear u ordenar rompecabezas antes de la siesta.

Rutina mágica

Una rutina de siesta que se produce a la misma hora todos los días tiene varios beneficios, informa el sitio web "Early Childhood News" (Informaciones sobre la primera infancia). Al instituir la siesta en una hora determinada, el cuerpo de tu hijo se ajustará al modelo de estar listo para dormir. También aprenderá la rutina, lo que debería eliminar los forcejeos y resistencias. Elige las actividades que formarán parte de su rutina de siesta, tales como ir al baño, lavarse las manos, elegir un cuento para dormir y acurrucarse en la cama para leer el libro.

Objeto de transición

Con un objeto de transición podrías inducir tranquilamente a tu hijo a la hora de la siesta con más facilidad, sugiere Buschbacher. Al utilizar el mismo objeto en cada hora de siesta implica una señal que indica a tu hijo que ya es hora de dormir. Acurrucarse bajo las mantas con un oso de peluche querido u otro animal de peluche, puede proporcionar la confianza que un niño necesita para sentirse seguro y cómodo en la cama para dormir una siesta.

No te apresures

Ya que la vida es presurosa, es importante que no trates de apurar la rutina de siesta con tu hijo. Podría percibir tu ansiedad y tu estrés, y reaccionar resistiéndose a dormir o quejándose mientras tratas de dejarlo en la cama. En lugar de esto, sigue interesado y relajado mientras te conectas con tu hijo y lo preparas para enviarlo a dormir por una o dos horas.

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Escrito por kathryn hatter | Traducido por gloria soto