Actividades que promueven el desarrollo muscular

Los niños necesitan los músculos para explorar el mundo que les rodea. Los músculos largos de los brazos y las piernas comienzan a desarrollarse en la niñez y la primera infancia, y los niños crecen sobre esta base a medida que maduran. Cuando un niño utiliza habilidades motoras gruesas, gana fuerza, desarrolla el tono muscular y mejora la amplitud y la calidad del movimiento. Planea actividades que ayuden a tu hijo aumentar el control muscular a través de actividades como correr, saltar, patear y lanzar.

Juegos al aire libre

El patio es un lugar ideal para que tu hijo practique movimientos como saltar en cuerda, brincar, hacer saltos altos, saltos largos y galopar. Jugar a la rayuela o a hacer carreras. Diseña una carrera de obstáculos donde el niño tenga que correr alrededor de conos de cartón, esquivar cajas y saltar sobre aros. Cuando lo visiten sus amigos, crea una carrera de relevos y cambia el tipo de movimiento en cada carrera. Los niños pueden correr hacia una pared y galopar de regreso, o caminar hacia atrás en una dirección y regresar saltando en un pie. Haz una marca con tiza en una pared exterior y desafía a tu hijo a saltar y tocarla. También puedes ayudarle a trabajar los músculos de los brazos. Para ello puedes lanzar repetidamente un globo o un pañuelo en el aire y hacer que él lo atrape. Ubica recipientes a varios metros de distancia y observa cuántas semillas de frijol puede lanzar tu niño en ellos.

Obras de teatro

Si tu niño está en edad preescolar, dale una caja con disfraces y su único límite será su imaginación. Proporciónale un juego de playa que incluya elementos como una pelota playera, un sombrero, una toalla, un cubo y una pala. Él usará sus músculos largos pretendiendo que está cavando en la arena, corriendo hacia el agua, nadando o lanzando la pelota en el aire. Proporciónale un casco de bombero, una insignia y una manguera, y él utilizará sus brazos y piernas para subir escaleras, deslizarse por los postes, tirar de la manguera y apagar los incendios. También puedes colocar una línea de cinta adhesiva en el suelo y decirle a tu hijo que se mueva de un extremo al otro de la cinta, fingiendo que es un elefante o un mono equilibrista.

Música

Estimula el movimiento de tu hijo como respuesta la música. Él disfrutará bailando en estilo libre cuando escuche las canciones. Desafíalo a saltar hacia arriba, saltar hacia adelante o rebotar al compás de la música. Enséñale la danza del sombrero mexicano, el baile del pollo o el Hokey Pokey. Involucra a tu hijo y sus amigos en una competencia musical de congelados. Pon una canción e indícales qué movimiento deben hacer, por ejemplo saltar o galopar. Cuando la música se detiene, deben congelar el movimiento hasta que reinicie la canción y en ese momento debes indicarles un nuevo movimiento.

Deportes

Los niños que practican deportes tienen a su disposición una variedad de movimientos de los músculos largos. Sin embargo, tu hijo no tiene que estar en un equipo organizado para obtener dichos beneficios. ÉL puede practicar pateando un balón de fútbol hacia una red en el patio trasero de la casa. Coloca una pelota suave en un calcetín, cuélgala de un árbol, y tu hijo podrá golpearla con un bate. Hagan un juego de atrapar objetos con una pelota o un disco volador. Permite que pruebe su mano en la malla de tenis. Ubica cartones de leche simulando bolos y observa cuántos puede derribar. Invita a toda la familia para un juego de bateo, bádminton o fútbol.

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Escrito por karen lobello | Traducido por vittore notabene