Actividades de nutrición para infantes

Nunca es demasiado temprano para que comiences a enseñarle a tu infante acerca de la buena nutrición. Los bebés y los niños pequeños utilizan más que sus papilas gustativas para decidir si un alimento vale la pena comerlo. La elección también se basa en factores como la familiaridad de un niño con la comida, el aroma, la apariencia y la textura. El ejemplo que des y lo cómodo que se sienta con los alimentos nutritivos puede ayudar a determinar la facilidad con que puedes fomentar la alimentación saludable.

Selección de alimentos

Una alimentación sana comienza en el supermercado, en el mercado de productores o en la granja de escoge tus propios alimentos, así que involucra a tu infante llevándolo a los viajes de compras. Háblale acerca de cada una de tus selecciones, dile por qué los alimentos que estás eligiendo son sanos, de dónde vienen; árboles o arbustos, cultivados localmente o desde lejos; y lo que planeas hacer con los alimentos cuando los lleves a casa, como cortar y servir verduras crudas, picar tomates para hacer salsa para pasta o cocer fresas para hacer mermelada. Si te involucras en el hábito de explicar ahora, te acostumbrarás a hacerlo cuando tu niño tenga la edad suficiente para entender lo que estás hablando. También puedes dejar que tu infante toque los alimentos que van a comer antes de ponerlos en la bolsa.

Exploración sensorial

La familiaridad es una de las maneras más sencillas y eficaces para inducir a tu infante a comer sano. Cuanto más se familiarice con los diferentes alimentos, mayor será la posibilidad de que se sienta cómodo degustándolos cuando expandas su dieta. Tenlo en la cocina contigo mientras preparas aperitivos y comidas. Asegúrate de que esté a salvo y seguro en una silla de seguridad donde pueda jugar con el mismo tipo de cucharas de medición que estás utilizando y con alimentos de muestra que sean seguros, tales como rodajas de plátano, un poco de desorden estaría bien. Haz lo mismo con los otros alimentos a medida que introduces cada uno. Otros buenos alimentos que deberías dejar que tu infante explore incluyen: puré de aguacate, manzanas cocidas y troceadas; y trozos de camote cocido. Evita los alimentos con una textura resbaladiza o pegajosa y los alimentos que sean pequeños y redondos, como las uvas y las aceitunas, ya que estos pueden crear riesgos de asfixia en niños de hasta cuatro años de edad.

Similitudes de la comida para bebés

Cuando estés adquiriendo en la tienda alimentos para bebés, adquiere el mismo tipo de comida del pasillo de productos. Por ejemplo, cuando tomes un frasco de camote, añade también un camote entero a tu compra. Si vas a cocinar y a hacer puré de alimentos para bebés por ti mismo, simplemente adquiere un extra y mantenlo separado. Cuando estés alimentando a tu bebé con puré de zanahorias, muéstrale una zanahoria entera y háblale de sus propiedades, tales como su color, su sabor y su textura. Cuéntale acerca de las vitaminas que la verdura contiene y cómo ayudan a su cuerpo. A medida que crece, intenta introducir diversas variaciones de las preferencias familiares. Por ejemplo, una zanahoria suave cocinada puede ser sumergida en puré de zanahorias mientras presentas alimentos para picar que muestren que los alimentos nutritivos pueden ser preparados de muchas maneras diferentes.

Hora de la comida en familia

Cena en familia tantas comidas como sean posibles e incluye a tu infante acercando la silla de comer. Desde la infancia, tu hijo está aprendiendo de tu ejemplo. Trata de hacer de la hora de comer una ocasión relajada, sin prisas para que tu hijo aprenda buenos hábitos alimenticios desde el principio. Sirve una selección saludable de alimentos para toda la familia, y cuando tu infante empiece a comer cada vez más alimentos de la mesa prepara comidas que también pueda disfrutar.

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Escrito por rosenya faith | Traducido por erick montesdeoca