Actividades para niños sobre la cafeína

Los padres responsables le han estado advirtiendo a sus hijos sobre los peligros de las drogas y el alcohol durante un incontable número de años. Pero, aunque condenar el uso de los niños de sustancias alucinógenas es impensable para la mayoría de los padres, muchos niños consumen alimentos y bebidas con cafeína sin pensar en los efectos que tiene en sus pequeños cuerpos y sistemas nerviosos. La conciencia es la mitad de la batalla en enseñar a los niños a tomar buenas decisiones. Así que puedes transformar las actividades para los niños en un descubrimiento científico de la cafeína que les permita al padre y al hijo volverse más sabios sobre la elección de un estilo de vida saludable con menos cafeína.

¿Qué productos?

Los productos alimenticios y las bebidas en general no vienen con una etiqueta de advertencia sobre su contenido de cafeína por lo que incluso si has educado a tu hijo acerca de la lectura de las etiquetas de nutrición, tú y tu hijo pueden no estar conscientes de los productos que la contienen. Lean libros o enciclopedias juntos acerca de la cafeína, o busquen sitios web de salud infantil que enumeren los ingredientes con cafeína para él que vea. El café y el té probablemente vienen inmediatamente a la mente, pero los niños son más propensos a la cafeína de ciertos gaseosas y chocolate. Según el British Columbia Community Nutritionists' Council, algunos de los ingredientes a tener a en cuenta para la determinación de contenido de cafeína son el café y los granos de café, el té verde o negro, guaraná, yerba o yerba mate y cacao en grano. La Women and Children's Health Network of South Australia agrega a la nuez de cola a la lista. Una vez que sabes qué buscar, tú y tu hijo pueden ir en una búsqueda del tesoro en sus armarios o en el supermercado para descubrir cuál de sus comidas y bebidas favoritas son portadoras de cafeína.

¿Cuánto?

No todos los productos que contienen cafeína son iguales. Sería difícil de eliminar completamente toda la cafeína de la dieta de tu hijo, pero le puedes ayudar a ser más consciente de la cantidad de cafeína que hay en cada producto para que pueda elegir conscientemente los productos de bajo nivel para una mejor salud. Estados Unidos no tienen guía de recomendaciones para la ingesta de cafeína diaria para los niños, pero Health Canada recomienda un máximo de 45 a 85 miligramos por día, dependiendo de la edad del niño. Ayúdalo a investigar el contenido de cafeína de sus alimentos y bebidas con cafeína favoritas y pídele que planifique un menú para un día de comidas y meriendas que se adapten a sus gustos y preferencias personales pero que no excedan el límite diario de cafeína.

Efectos de la cafeína

Por lo tanto, tu hijo puede preguntarse: "¿Por qué importa todo esto?". En la investigación de la cafeína, puede descubrir que aunque ella estimula el sistema nervioso central y puede aumentar el estado de alerta a corto plazo, conlleva varios efectos secundarios no deseados, así como la reducción de la coordinación motora, insomnio, dolores de cabeza, nerviosismo, mareos, nerviosismo, malestar estómago, dificultad para concentrarse y aumento del ritmo cardíaco y la presión arterial. Los productos que contienen cafeína también cuentan con otros riesgos para la salud debido al contenido de azúcar o la falta de nutrientes. Kids' Health informa que los niños que frecuentemente consumen bebidas gaseosas tienen un mayor riesgo de obesidad, deficiencias de vitaminas y minerales, especialmente calcio, y también tienen más caries dentales. La cafeína hace que el cuerpo elimine el agua por la orina más rápidamente, lo que puede causar deshidratación cuando se consume en cantidades excesivas. Los niños que tienen un historial médico de trastornos cardiacos o nerviosos deben evitar la cafeína, debido a la posibilidad de que ella pueda agravar su estado de salud. Ayuda a tu hijo a realizar un seguimiento de su consumo de cafeína por algunos días y observa si está experimentando algún efecto secundario. Por ejemplo, si tiene problemas para conciliar el sueño, investiga más de lo que comió y bebió ese día. Si su consumo de cafeína fue más alto de lo habitual, pregúntale cómo puede evitar el mismo problema para que mañana tome decisiones más saludables.

Hábitos saludables

Una vez que tu hijo sea consciente de cómo la cafeína afecta a su cuerpo y dónde buscar a los culpables, haz que participe en los cambios de estilo de vida para la salud a largo plazo. Busca sustitutos sin cafeína o bajos en ella para sus alimentos y bebidas favoritas que la contengan. Haz un gráfico de las ideas sobre como limitar las gaseosas para ocasiones especiales, escogiendo versiones descafeinadas siempre que sea posible, beber más agua (con aromas de cafeína y sin azúcar si lo prefieres), leche y jugos de fruta 100 por ciento. Limita el chocolate (dulces, pasteles, galletas, cacao, leche con chocolate) para determinados días u ocasiones especiales. No necesitas sacar toda la diversión de la infancia al prohibir todos los dulces y golosinas sino que debes enseñarle a tu hijo el autocontrol y la moderación en el consumo de cafeína, que es una habilidad transferible que le será muy útil mientras se enfrente a la vida con las opciones tentadoras que presenta.

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Escrito por tamara christine van hooser | Traducido por carlos alberto feruglio