Actividades para que los niños aprendan a hacer preguntas

La capacidad de ver una situación o un problema y hacer preguntas de prueba es una habilidad importante que hay aprender a tener. Genera creatividad en tu hijo haciéndole realizar actividades especiales que le enseñar y animan a formular preguntas. Una vez que abras la puerta hacia realizar preguntas, tu hijo nunca podrá volver a aceptar las cosas por su valor nominal nuevamente.

Modelo para formular preguntas

Para poder obtener el mayor provecho del flujo que genera formular preguntas, muéstrale a tu hijo el modo en que puede comenzar a hacerlo. Realiza preguntas abiertas para mostrarle a tu hijo cómo puede comenzar a hacerlo por su propia cuenta, según indica el sitio web Parenting. Incentiva el pensamiento creativo y las ganas de explorar en tu hijo haciéndole preguntas como "¿Por qué es verde el pasto?", "¿Por qué no podemos volar como los pájaros?" y "¿Cómo crees que sería vivir en la luna?"

Juego de las "20 preguntas"

El viejo juego de las "20 preguntas" no se convirtió en un juego familiar predeterminado por nada. Este juego consiste en que una persona piense en un animal, un vegetal o un mineral y lo mantenga en secreto, según comenta Jonni Kincher, el autor del libro "Psicología para Niños, Vol. 2.". Los demás jugadores pueden hacer preguntas contestar de manera afirmativa o negativa para intentar averiguar el secreto. Puedes variar el modo de juego haciendo unas 20 preguntas o limitando las categorías del secreto. Deja que tus hijos puedan recibir una buena práctica para realizar preguntas y así poder descubrir el misterio.

Jugar a "¿Qué pasaría si...?"

El juego de "¿Qué pasaría si...?" puede ser un juego muy divertido siempre y cuando les enseñes a los niños a realizar preguntas sobre situaciones y eventos, según nos indica el sitio web Family School. Comienza el juego con un ejemplo para poder darle algunas ideas a los niños. Puedes comenzar diciendo "¿Qué pasaría si los perros podrían hablar?" o "¿Qué pasaría si la nieve fuese de color púrpura?". Tan pronto como los niños comiencen a entender el juego de las preguntas, debes darles una oportunidad para hacer las preguntas. Utiliza las preguntas para provocar conversaciones y que se generen muchas ideas sobre las cosas extravagantes que se le pueden ocurrir preguntar a tu hijo.

Realiza preguntas con pronombres interrogativos.

Al incursionar en las causas y lugares por las que pasan las cosas, el niño puede comenzar a aprender cómo funciona el mundo. Comienza a generar la diversión haciendo preguntas como "¿Qué hacemos en los días calurosos?" o "¿Dónde viven los pájaros?". Dale vuelta al juego y haz que tu hijo haga las preguntas tan pronto comience a entender la mecánica del juego. No tengas miedo de dejarlo hacer las preguntas que puedan llegar a conducir a enérgicos debates por ejemplo sobre los diferentes tipos de nidos que los pájaros pueden construir, por qué a los gatos les encanta perseguir ovillos de lana o cuál es más inteligente entre los búhos o los elefantes.

Más galerías de fotos



Escrito por kathryn hatter | Traducido por alejo beltzer