Actividades para enseñar a los niños a reír

El aprendizaje y la vida pueden ser muy divertidos a cualquier edad si incluyes algo de risas en la mezcla. Si buscas continuamente oportunidades para reír, es seguro que las encontrarás. El enseñar a tu hijo a reírse del mundo y de sí mismo le ayudará a hacer de su realidad un lugar más esperanzador y menos estresante.

Bebés y niños pequeños

A los niños les fascinan las caras. Si le haces caras graciosas a tu bebé, él te responderá y probablemente se ría. Esto funciona también con los niños pequeños. Pocas cosas son tan contagiosas como la risa de un niñito, si se ríen, también tú lo haces, lo cual los hace reír aún más. Tu pequeño probablemente se reirá si juegas a esconder y encontrar objetos o si haces trompetillas en su estomago. Los niños también se ríen cuando imitas sus sonidos, cuando les haces algunas cosquillas o incluso cuando escuchan a otros niños riendo.

Niños de preescolar y kinder

Los niños disfrutan mucho las historias graciosas, los videos divertidos y las marionetas. Puedes motivar a tu hijo a decir chistes y adivinanzas que te hagan reír y luego contarle tú algunos chistes para que compartan unas buenas carcajadas juntos (incluso si ninguna de sus invenciones son graciosas). Tu niño también pasará un buen rato creando rimas graciosas contigo, pueden terminar muriendo de risa. El Dr. Seuss, Doreen Cronin y Sloane Tanen son algunos autores de libros ilustrados que le encantarán y lo harán soltar risitas. También podrías actuar con él historias graciosas. Dibuja una imagen divertida para que juntos inventen una serie de relatos sobre ella tomando turnos para agregar cosas. Además, los niños de preescolar y kínder usualmente siguen amando las cosquillas, las trompetillas y los apretones de nariz.

Niños de primaria

Si tienes un hijo cursando la primaria notarás que su sentido del humor ha evolucionado y madurado, al igual que sus habilidades haciendo chistes y leyendo. Aprovecha lo que sabe para pedirle que te lea libros divertidos haciendo voces graciosas para cada personaje que habla. Las canciones también pueden adquirir un nuevo sentido mucho más divertido si tu hijo cambia algunas palabras y crea su propia parodia. Los disfraces, las máscaras, los sonidos graciosos, las pelucas y otras cosas de utilería pueden ayudar a tu pequeño comediante a elaborar un espectáculo divertido para sus amigos y familia. Puedes probar tu propio sentido del humor riéndote de las parodias que hace de ti y otros familiares.

Adolescentes y preadolescentes

Tu hijo preadolescente o adolescente puede creer que ya es demasiado maduro como para encontrar graciosas las bufonadas, las bromas cursis o los chistes relacionados con el cuerpo; probablemente prefiera crear o presentar sus propios trabajos humorísticos. También puede que encuentre un juego de trivia, o los libros de "Ripley’s Believe It or Not!" (Rypley's aunque usted no lo crea) y de "Guinness World Records" (Libro Guiness de los Récords) mucho más divertidos. Ver espectáculos animados poco convencionales, tomar turnos para hacer imitaciones de gente famosa y no famosa, o sólo contar experiencias graciosas de la vida real son otras formas de compartir risas con ellos.

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Escrito por kathryn rateliff barr | Traducido por karly silva