Actividades para la enseñanza de la inteligencia emocional para niños

Puedes ayudar a tu hijo a desarrollar y fortalecer su inteligencia emocional con una variedad de actividades sencillas y atractivas. Invierte un poco de tiempo cada día para discutir y modelar habilidades sociales positivas con tu hijo.

Identificar sentimientos


Toma una cámara y captura un rango de emociones de tu hijo.

El primer paso para la inteligencia emocional es la capacidad de identificar los sentimientos. Puedes enseñar a identificar las emociones con varias formas de entretenimiento. Toma fotos de tu niño haciendo muecas para demostrar sentimientos como feliz, enojado, asustado, aburrido u orgulloso. Córtalas y pégalas en papel resistente. Etiqueta cada página con la sensación que aparece. Mira a lo largo del libro con tu hijo y discute sobre las emociones. ¿Puede pensar en algún momento en el que estaba realmente feliz? ¿O muy enfadado? ¿Qué tal si su hermana pequeña le rompió su robot Lego? ¿Cómo se sentiría? Aplica estas conversaciones a una variedad de circunstancias diarias. Discute los sentimientos de los personajes en el libro o la película favorita de tu hijo. Hojea anuncios en revistas y busca diferentes sentimientos. También etiqueta estos sentimientos conforme ocurran. "Pareces enfadada, ¿qué pasó?". O "Te puedo decir que te sientes muy orgulloso de ese castillo que acabas de construir".

"Piensa como una tortuga"

El Center on the Social and Emotional Foundation for Early Learning (http://csefel.vanderbilt.edu/index.html) tiene una gran cantidad de información sobre la enseñanza de las habilidades sociales y emocionales. Una de sus estrategias sugeridas es una historia llamada "Tucker Turtle Takes Time to Tuck and Think" ("La tortuga Tucker necesita tiempo para retirarse y pensar"). La historia, que se puede imprimir gratis, enseña a los niños cómo regular las emociones negativas por "pensar como una tortuga". Los niños pueden dejar de "meterse en su concha", y tomar tres respiraciones profundas antes de resolver un problema. Los niños pequeños disfrutan haciéndose pasar por las tortugas mientras aprenden una habilidad crucial. Imprime el libro y léelo con tu hijo. Considera el uso de una tortuga de peluche o títeres para jugar "Tucker".

Caja de solución

Una vez que los niños son capaces de calmar y regular las emociones negativas, pueden aprender a resolver los problemas sociales, un componente importante de la inteligencia emocional. Vienen con una variedad de posibles soluciones con tu hijo. Estas podrían incluir opciones como pedir cosas amablemente, esperar su turno, alejarse, compartir, jugar un nuevo juego o encontrar a un adulto. Escribe las soluciones en tarjetas y anima a tu hijo a hacer dibujos para ilustrar cada solución. Mantén las soluciones en una caja en casa. Cuando surjan los problemas sociales, a los que son propensos, ayuda a tu hijo a elegir una solución de la caja. También puedes representar problemas imaginarios con tu hijo y ayudarle a aplicar soluciones.

Modelo

Los padres deben modelar la inteligencia emocional. Tú eres el maestro más importante de tu hijo y él seguirá tus indicaciones y ejemplos a la hora de responder en situaciones sociales. Esto no significa que debes estar tranquilo y feliz todo el tiempo, también es importante que tu hijo aprenda a responder a los sentimientos negativos. Enseña a tu hijo mediante el modelado de ti mismo. Tal vez el perro se acaba de comer tu libro favorito y el lavavajillas se inundó. Habla de tus sentimientos con tu hijo, "Oh, me siento tan loca por mi libro y lavavajillas. Me voy a tomar un respiro profundo y a hacer una pausa en mi habitación por un minuto".

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Escrito por christen robinson | Traducido por georgina velázquez