Actividades de adaptación para un niño pequeño que se está mudando a una nueva casa

Incluso aunque tú, como el padre, conozcas las ventajas de tu mudanza (un nuevo trabajo, quizás, o una casa más nueva) tu hijo pequeño ve esto como un cambio perturbador en la rutina. Cuando su tiempo de lectura en la mañana es suplantado por embalar o mirar casas nuevas, esto puede causarle una gran preocupación. Los padres pueden ayudar a los niños durante el proceso de mudanza haciéndoles sentir que están ayudando.

Mantén las cosas iguales

A los niños pequeños les gusta la rutina y la organización; esto los hace sentir como que tienen algo de control cuando saben qué viene. Desafortunadamente, mudarse nunca está en la organización. Las cosas que puedes mantener igual, deberás mantenerlas tanto como sea posible. ¿Generalmente vas a la biblioteca los jueves? Continúa haciéndolo hasta que estés listo para mudarte. ¿Tienes un momento de baño y lectura antes de ir a la cama? Mantente dentro de esa organización. Deja la habitación de tu hijo para embalar a último momento, si es posible. La igualdad será reconfortante para tu hijo.

Deja que tu hijo pequeño ayude

Los niños pequeños adoran copiar a otras personas, especialmente a su madre y padre. Si estás ocupado embalando cosas, ellos querrán ayudar y mirar todo, incluso aunque esto signifique quitar algo de la caja que recién colocaste allí. En lugar de sentirte frustrado por eso, dale a tu hijo su propia caja. Debe ser grande pero lo suficientemente manejable para que tu hijo la empuje por toda la casa hasta el ambiente en el que te encuentras tú. Coloca su nombre en la misma y déjalo que empaque sus cosas. Es muy probable que al final del día esté vacía, pero está bien. La puede volver a llenar mañana.

Di "adiós"

Si tu hijo se va a la guardería o queda al cuidado de alguien, deberás asegurarte de decirle "adiós". Tu pequeño se ha unido a esta gente y probablemente tenga un sentimiento de pérdida, incluso aunque no te lo pueda expresar. Toma una fotografía de tu hijo con cada una de las personas que va a dejar y colócalas en un álbum de fotografías. Tu hijo podrá tomarlo y mirarlo cada vez que se sienta mal.

Conviértelo en una aventura

Si haces que la mudanza luzca emocionante, tu hijo estará emocionado. Habla como si estuvieras tomando un vuelo hacia una nueva ciudad, o como si fueras a frenar en la casa de su abuela o incluso por un almuerzo en un restaurante favorito con una sala de juegos. Habla sobre cómo quedará ubicada su cama con todos sus juguetes en su habitación así como también sobre cualquier cosa que pienses que va a hacer que tu hijo se sienta bienvenido en su nueva casa.

Establece un cronograma

Una vez que te hayas mudado a la nueva casa (primero establece el dormitorio de tu hijo) vuelve a seguir el cronograma. Puede ser difícil durante las primeras semanas mientras tus cosas están aún en proceso de desembalar, pero trata de hacerlo por el bien de tu hijo. Cena a la hora normal, y respeta la rutina de baño y libros antes de ir a la cama. Busca una biblioteca local y comienza ir nuevamente a la hora del cuento. Asegúrate de que tu hijo sepa que estás ahí para y con él, incluso aunque estén en una casa y una ciudad diferentes.

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Escrito por rebekah martin | Traducido por aldana avale