Actividades de acuerdos para niños

Todos hemos oído antes: "¡Es mío! ¡Devuélvemelo!" No importa la edad de tu hijo, parece que siempre habrá algo que no estará dispuesto a compartir, cosas por las que preferiría morir antes que llegar a un acuerdo con la otra parte. Enseñar el arte de llegar a un acuerdo es un paso necesario en la preparación de los niños para cuando sean independientes y tengan que encontrar la manera de conseguir lo que quieren sin enfadarse con quienes los rodean.

Jugar con bloques

Los niños de todas las edades pueden participar en juegos con bloques si la dinámica es correcta, escribe el antropólogo biológico Gwen Dewar en un artículo sobre "Actividades sobre habilidades sociales para niños y adolescentes: Ideas inspiradas por la investigación" en el sitio web Parenting Science. Cuando tienes un grupo de niños de 3 años de edad, es tan fácil como volcar un montón de bloques frente a ellos y dejar que la magia suceda. Si dos niños alcanzan un bloque amarillo y pelean por él, usas la distracción y una simple explicación para vencer la batalla. Cuando los niños son un poco mayores se les puede mostrar cómo un bloque rojo podría satisfacer sus planes de igual forma, o pedirles que hagan un sacrificio en esta ocasión con el fin de obtener lo que quieren la próxima vez. En el momento en que los niños tienen 5 años, intenta decirles que lo resuelvan ellos mismos, sólo intercediendo cuando no puedan llegar a un acuerdo o sus emociones estén a flor de piel. Incluso en los años de la adolescencia, los bloques funcionan como una actividad sencilla para compartir --un adolescente puede estar armando un sistema complejo para una fortaleza y otro pueden necesitar la clavija redonda para completar su nave espacial... probablemente para atacar la fortaleza.

Compartir cubos

Para los niños pequeños que están aprendiendo sobre llegar a acuerdos, compartir contenedores o cubos pueden ser una buena herramienta. Estos contienen los objetos que pertenecen a todo el grupo, pero todos los niños pueden jugar con algunos de ellos individualmente en cualquier momento, siempre y cuando no lo esté utilizando alguien primero. Los contenedores se convierten en una representación física del concepto abstracto de compartir. Los niños pueden ver que lo que está dentro del contenedor es de todos, y finalmente aprenden de que el mismo objeto, cuando está en manos de otra persona, pertenece a ese niño en ese momento.

Tomar turnos

A veces, tener que esperar su turno es insoportable para un niño, sobre todo cuando se trata de un juguete o de una actividad altamente codiciada. Un artículo ofrece "Consejos para ayudar a esperar turnos" en el sitio web Early Intervention Support (Asistencia de intervención temprana) y sugiere el uso de juegos de mesa donde las emociones no son tan tensas. Serpientes y Escaleras y Candy Land funcionan bien para preescolares, ya que los turnos son cortos y hay mucha acción. Sigue hablando durante todo el tiempo del juego para mantener el interés de tu hijo entre los turnos.

Hagamos un trato

Si tus hijos son lo suficientemente verbales, anímales a hacer un trato con los demás cada vez que comience a gestarse una pelea. Este es un acuerdo tradicional por excelencia, pero no hay razón por la que no pueda funcionar para los niños como para los adultos. Un artículo sobre el arte del compromiso de "It's My Life" (Es mi vida), la sección preadolescente del sitio de PBS Kids, anima a los padres a fomentar el compromiso ofreciendo opciones a los niños, luego de hablar de cada variación hasta que toda la familia esté de acuerdo en qué hacer o adónde ir. Por ejemplo, si los niños quieren comer comida rápida, pero los padres estaban pensando en algo de más calidad, tras una plática, tal vez la familia pueda decidirse por un ambiente de comedor familiar divertido que incluya camareros, pero que excluya las servilletas de tela.

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Escrito por darlena cunha | Traducido por tere colín