Las actitudes negativas en los niños

Un niño con una mala actitud afecta más que sólo a sus propias reacciones ante diferentes situaciones. Su mala actitud involucra a todo el mundo, agriando experiencias y haciendo que las interacciones del día a día sean difíciles. Un niño negativo es raramente negativo sin justa causa; su negatividad es a menudo el resultado de otros problemas en su vida. En el caso improbable de que la negatividad de tu hijo sea un trastorno de comportamiento real, un psicólogo infantil puede evaluar y sugerir un plan de tratamiento.

Causas

Tu niño alberga una actitud negativa por varias razones. En algunos casos, una actitud negativa es la forma en que él responde a las cosas que están fuera de su control, tales como los cambios en su vida: una nueva escuela, mudarse de casa o incluso un cambio en la familia. Controlando su respuesta a los cambios, utiliza el desafío para decirte que está disgustado. Las actitudes negativas son a menudo el resultado de tu propio ejemplo como padre, así que como parte del plan disciplinario, evalúa tu propia actitud.

Prevención

La prevención es uno de los mejores métodos de control de una actitud negativa. Si sabes de antemano cómo va a reaccionar tu hijo a un cambio, a una noticia o una actividad, es más fácil trabajar con ese conocimiento para prevenir el desafío y una disposición malhumorada. Por ejemplo, dejar que tu hijo sepa con antelación que va a haber un cambio y darle el poder para que tome ciertas decisiones personales, le ayudará a dejar de tratar de tomar el control con su actitud negativa. Antes de realizar cambios o pedirle a tu hijo que complete una tarea, ten en cuenta cómo va a recibirlo, para decirlo de manera suave, y lograr que tu hijo sea más cooperativo.

Afrontamiento y reacción

La manera de reaccionar a la actitud negativa de tu hijo tendrá una influencia en cómo esa actitud te afecta a ti y al resto de la familia. Al centrarse en las cualidades positivas de tu hijo, él se entera de que recibe una retroalimentación más positiva sin una actitud negativa. No hagas caso de su mal humor o disposición negativa, y dejará de recibir atención por ser así. Habla con él acerca de sus sentimientos y dale las herramientas para expresarse contigo, para que se comunique más y trates menos con su mal humor. Permite que las consecuencias naturales afecten a tu hijo cuando se comporta negativamente. Pronto aprenderá que los amigos y familiares lo evitarán cuando es negativo y gravitan hacia él cuando es más positivo y agradable.

Trastorno de oposición desafiante

Aunque la mayoría de los niños muestran una mala actitud de vez en cuando, algunos niños son especialmente negativos y argumentativos de forma permanente. El trastorno de oposición desafiante es un trastorno del comportamiento que hace que los niños sean desafiantes, negativos, argumentativos y generalmente desagradables. A menudo se combina con el Déficit de Atención e Hiperactividad, un psicólogo infantil puede ayudarte a crear un plan de tratamiento para el trastorno de oposición desafiante que incluye la modificación de la conducta, los medicamentos y la terapia para ayudar a mejorar la disposición de tu hijo.

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Escrito por kay ireland | Traducido por vanina frickel