Acoso adolescente y comportamiento violento

Los adolescentes y el acoso (bullying) han estado en las noticias en la Columbine High School por una matanza masiva y por la intimidación contra la joven Phoebe Prince, que la condujo hasta el suicidio. Los padres, los hermanos y los compañeros de clase podrían haber visto los cambios de comportamiento en una víctima y acercarse a los administradores. O sus compañeros pueden haber visto la intimidación como pasó, prefiriendo no hablar. Existe un vínculo entre la violencia y el acoso, en donde la víctima y el abusador pueden volverse violentos.

Vínculo entre violencia y acoso


Los adolescentes y el comportamiento violento.

Los adolescentes que han mostrado una tendencia hacia el comportamiento violento empezaron a mostrar estas tendencias temprano en la infancia. Su violencia podría haber salido en poemas, dibujos o en el comportamiento hacia animales pequeños, según indica Lisa Firestone, pH.d., en su artículo "Bullying and Beyond: How to Stop Violent Behavior" ( Acoso y más allá: Cómo parar el comportamiento violento) en el sitio web PsychAlive. Estos jóvenes han mostrado un historial de participación en peleas físicas con sus compañeros y hermanos. Un nexo común con estos niños es la creencia de que han sido repetidamente ofendidos y que tienen que ser fuertes para ser respetados.

Formas de bullying


La agresión verbal es otro tipo de intimidación.

El acoso toma varias formas. La primera y más fácil de detectar es la intimidación física. El bravucón intimida a su víctima a través de la violencia física, lo que puede incluir puñetazos, patadas y empujones. La segunda forma es la verbal, con intimidación y menosprecio hacia su víctima a través del sarcasmo intencional para humillarla. El acoso emocional ocurre cuando el bravucón aísla su objetivo. Esto conduce a otros estudiantes a ignorar o aislar a la victima. El acoso cibernético se basa en la comunicación electrónica y las redes sociales, tales como la mensajería de texto y los sitios de medios sociales populares, tal como informa Bullying Statistics.org. La víctima, entonces, no encuentra ningún alivio. El bravucón llama a sus contactos, lo amenaza y se burla de él, propaga rumores, excluye a la víctima y juega bromas que van demasiado lejos.

Represalias y adolescentes intimidados

Algunos adolescentes que son el blanco de los bravucones pueden comenzar a desarrollar fantasías violentas de atacar y herir a sus victimarios. Algunos adolescentes pueden volverse violentos y llevar armas a la escuela, disparando contra sus torturadores. Otros adolescentes intimidados han llevado armas a la escuela, pero no han llevado a cabo sus planes después de que otro estudiante los ha hecho deponer las armas, cuenta el sitio web Bullying Statistics.org. Los adolescentes víctimas de acoso escolar también son más propensos a actuar violentamente, experimentan depresión y baja autoestima.

Problemas emocionales en los victimarios

Los adolescentes abusadores tienen problemas emocionales y necesitan tener acceso a asesoría para que puedan aprender a manejar sus sentimientos y rabia. Estos adolescentes pueden pensar mal de sí mismos o tener problemas en la escuela de aprendizaje. Los acosadores adolescentes no saben cómo manejar su enojo. Una vez que se han enfrentado y han sido evaluados por un especialista en salud mental, aprenden habilidades para manejar la ira. Estos niños también pueden involucrarse en actividades positivas que les ayudan a trabajar su enojo de manera positiva.

Adolescentes abusivos y disciplina

Los adolescentes que intimidan a otros han desarrollado un desprecio por la autoridad y las figuras de autoridad. No tienen buenas habilidades sociales y quizá tengan registros académicos deficientes. Esto no mejorará con el tiempo, sólo empeorará y, cuando lleguen a ser adultos, no podrán mejorar sus habilidades sociales. Además, es más probable que abusen de sustancias y sufran de depresión, según lo indicado por el sitio web Troubled Teens. El acoso es intencional y el abusador detecta un desequilibrio entre él mismo y su destino y trabaja para sacar provecho de ese desequilibrio. El abusador se hace más potente y actúa contra su víctima en varias ocasiones, tal como señala la Clínica Mayo (Mayo Clinic.com)

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Escrito por genevieve van wyden | Traducido por malourdes mpineda