¿Por qué el ácido fosfórico es malo para tu salud?

El mercado de las bebidas gaseosas, dietéticas y no dietéticas, era de un valor de casi US$ 73.000 millones en Estados Unidos en 2008, según el "Beverage Digest." Muchas de estas bebidas contienen ácido fosfórico, una sustancia que tiene una posible relación con varios problemas de salud. Beber refrescos con moderación puede ser seguro, pero si tiendes a beber una gran cantidad de refrescos de cola, es posible que desees volver a pensar tus opciones la próxima vez que tomes una lata de refresco.

Identificación


El ácido fosfórico en su forma pura es un cristal incoloro e inodoro extraído de rocas con ácido sulfúrico o por la quema de fósforo elemental y la adición de agua al subproducto.

El ácido fosfórico en su forma pura es un cristal incoloro e inodoro extraído de las rocas con ácido sulfúrico o por la quema del fósforo elemental y la adición de agua al subproducto. Es un ácido corrosivo y puede formar humos tóxicos cuando entra en contacto con alcoholes, cetonas y otros compuestos orgánicos. Se utiliza en fertilizantes, alimento para el ganado, jabones, ceras, tintes, metales de pulido y en muchos otros productos alimenticios. Se añade a los refrescos para proporcionar un sabor fuerte y picante agudo y para ayudar a frenar el crecimiento de hongos y bacterias en las fórmulas azucaradas.

Efectos secundarios generales


Cuando los polvos de ácido fosfórico se inhalan o entran en contacto con la piel y otros tejidos del cuerpo, pueden causar dermatitis, dolor, lagrimeo, visión borrosa, dificultad para tragar o respirar, y problemas gastrointestinales.

Cuando los polvos de ácido fosfórico se inhalan o entran en contacto con la piel y otros tejidos del cuerpo, pueden causar dermatitis, dolor, lagrimeo, visión borrosa, dificultad para tragar o respirar y problemas gastrointestinales. La mayoría de estos efectos secundarios se producen en las fábricas industriales donde se utilizan niveles concentrados de ácido fosfórico. La cantidad de ácido fosfórico que se añade a refrescos y otros alimentos en comparación es una cantidad muy pequeña.

Huesos


Un estudio del año 2000 encontró que los adolescentes deportivos que consumen bebidas cola tienen cinco veces más riesgo de sufrir fracturas óseas que aquellos que no consumen bebidas cola.

Un estudio publicado en el “Archives of Pediatric and Adolescent Medicine” en el año 2000 encontró que los adolescentes deportivos que consumen bebidas cola tienen cinco veces más riesgo de sufrir fracturas óseas que aquellos que no consumen bebidas cola. Las pruebas de rayos X en 1.672 mujeres en el Framingham Osteoporosis Study entre 1996 y 2001 encontró que el ácido fosfórico que contienen las bebidas de cola --pero no las bebidas gaseosas claras que utilizan ácido cítrico en su lugar-- estaban vinculadas a la baja densidad mineral ósea en las mujeres. Sin embargo, un estudio clínico en el Creighton University Osteoporosis Research Center, publicado en 2001 en el "American Journal of Clinical Nutrition", no encontró ningún impacto de los refrescos carbonatados con ácido fosfórico en la excreción de calcio en los huesos y sugirieron que los efectos en el esqueleto de las bebidas carbonatadas son causados por beber refrescos en lugar de leche, que contiene calcio.

Dientes


La erosión dental es una de las principales preocupaciones sobre la exposición prolongada de los dientes a las bebidas ácidas.

La erosión dental es una de las principales preocupaciones sobre la exposición prolongada de los dientes a las bebidas ácidas. De acuerdo con un estudio publicado en 2007 en “General Dentistry”, el ácido fosfórico en la soda hace que el esmalte dental se erosione, incluso a niveles bajos. La única bebida carbonatada que no tenía este efecto era una cerveza de raíz sin ácido fosfórico o cítrico. Sin embargo, la mayoría de la gente no bebe refrescos durante 72 horas, que fue el tiempo total en que los dientes se sumergieron en las bebidas en el estudio y la investigación tampoco consideró factores tales como cepillarse los dientes después de beber refrescos o si los refrescos se consumían con comidas o por sí solas.

Riñones


Un equipo de National Institutes of Health investigó los hábitos alimenticios de 465 personas con enfermedad renal crónica y 467 sujetos sanos.

Un equipo de National Institutes of Health investigó los hábitos alimenticios de 465 personas con enfermedad renal crónica y 467 sujetos sanos. Los resultados, publicados en la revista “Epidemiology” en julio de 2007, encontró que el consumo de dos o más refrescos de cola al día, dietética o regular, se asociaba con un doble riesgo de desarrollar enfermedad renal. Las sodas claras que contenían ácido cítrico no tenían el mismo riesgo. Los investigadores no fueron capaces de identificar la causa exacta de los resultados, aunque observaron que el ácido fosfórico se ha asociado con cambios urinarios que favorecen las piedras del riñón.

Más galerías de fotos



Escrito por bonnie singleton | Traducido por guido grimann