Aceite de pescado y tiroides

Más de 12 millones de estadounidenses padecen enfermedad tiroidea. Si te han diagnosticado esta enfermedad, es probable que te preguntes si hay algo que puedas hacer para mejorar tu condición además de tomar los medicamentos regularmente. Consumir una dieta saludable, que incluye muchas frutas y verduras, proteínas magras, granos integrales y aceite de pescado te ayudará a mejorar la función tiroidea.

Qué contiene el aceite de pescado

Si bien es posible que hayas oído que es bueno consumir aceite de pescado por sus beneficios cardiovasculares, también afecta a muchos otros procesos corporales, incluyendo probablemente el funcionamiento de la tiroides. El aceite de pescado contiene ácidos grasos omega-3, que el cuerpo no sintetiza y debe obtener de los alimentos. Los ácidos grasos omega-3 ayudan a disminuir la inflamación, aumentar la inmunidad y afectar la expresión de los genes. El aceite de pescado es una mejor fuente de ácidos grasos omega-3 que las fuentes vegetales como las nueces y las semillas de lino.

Efectos

Si bien las evidencias más fuertes sobre el aceite de pescado es para la enfermedad cardíaca, existe alguna evidencia sobre que el aceite de pescado podría aumentar la absorción de las hormonas tiroideas; buenas noticias para quienes padecen hipotiroidismo. En un estudio publicado en "Journal of Nutritional Biochemistry" en 2010, las ratas recibieron dietas que contenían tanto aceite de soja como aceite de pescado. El autor, Souza, halló que los receptores para la hormona tiroidea y los niveles de enzimas involucrados en la absorción de dichas hormonas fueron mayores en el grupo que consumía aceite de pescado. Además, este aceite reduce la inflamaron, una causa de hipertiroidismo.

Dosis

La dosis recomendad de aceite de pescado es de 1 a 4 g. Esto se basa en la dosis típica para los beneficios cardiovasculares. Puedes encontrar el aceite de pescado en la mayoría de las farmacias o supermercados. O, si no te gusta tomar píldoras, puedes consumir pescados grasos como salmón, caballa, sardinas o atún albacora al menos dos veces a la semana para lograr la dosis adecuada.

Consideraciones

Algunos pescados grasos pueden contener altos niveles de mercurio y contaminantes ambientales, especialmente en los de criaderos. La mayoría de los salmones que se venden en EE. UU. son de criadero y estos no tienen tanta cantidad de ácidos grasos omega-3 que beneficien a la tiroides. Para minimizar la exposición al mercurio y los contaminantes ambientales, elige pescados silvestres variados.

Advertencia

Según MedlinePlus, el aceite de pescado es seguro para la mayoría de las personas cuando se toma en pequeñas dosis (3 g o menos por día), pero no tomes más de 3 g de aceite de pescado sin hablar antes con tu médico. Las ingestas altas pueden producir un sangrado excesivo en algunas personas, especialmente las que toman anticoagulantes como el Coumadin.

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Escrito por nicole ferring holovach | Traducido por paula santa cruz