Aceite de canola vs. aceite de girasol

Cuando compras aceite vegetal, encontrarás un tipo de aceite de canola pero varias formas de aceite de girasol. Las semillas de girasol pasan por diferentes procesos para producir aceites con distintas cantidades de grasas monoinsaturadas. El aceite de canola y los aceites de girasol diferentes son buenas fuentes de grasas insaturadas saludables para el corazón, pero contienen diferentes tipos de grasas. Los aceites de canola y de girasol también son diferentes cuando se trata de contenido vitamínico y de su uso en la cocina.

Bueno para tu corazón

Ambos tipos de grasas insaturadas, monoinsaturadas y poliinsaturadas, reducen los niveles de colesterol total y de colesterol malo. Las grasas monoinsaturadas tienen un beneficio adicional: también aumentan el colesterol bueno. Si deseas aumentar las grasas monoinsaturadas en tu dieta, entonces ve con el aceite de girasol alto oleico porque el 83% de su grasa total consiste en grasas monoinsaturadas. El aceite de girasol linoleico tiene 50% de grasas monoinsaturadas. El aceite de canola cae entre los dos aceites de girasol. El aceite de canola y todos los tipos de aceite de girasol tienen 120 a 124 calorías en una porción de una cucharada. Todas las calorías provienen de 14 gramos de grasa total.

Más que una buena cosa

Los ácidos grasos esenciales, omega 3 y omega-6, son grasas poliinsaturadas. Ambos tipos de ácidos grasos disminuyen el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares, según la Harvard School of Public Health. Los ácidos grasos omega-3 también ayudan a prevenir los ritmos irregulares del corazón y puede inhibir la formación de coágulos de sangre. Una cucharada de aceite de canola tiene 1,3 gramos de omega-3 en forma de ácido alfa-linolénico. La misma porción de aceite de girasol contiene 9 gramos de omega-6 en forma de ácido linoleico. Sin embargo, el tipo de aceite de girasol alto oleico no es una buena fuente de grasas poliinsaturadas.

Antioxidante esencial

La mayoría de los aceites vegetales contienen sólo dos nutrientes: vitaminas E y K. La cantidad que obtendrás de cada vitamina varía significativamente de un tipo de aceite al siguiente. La vitamina E es un antioxidante importante que protege las grasas esenciales en todo tu cuerpo contra el daño causado por los radicales libres. Los aceites de canola y girasol son buenas fuentes de vitamina E, pero ambos tipos de aceite de girasol son la mejor opción porque proporcionan 37% de la cantidad diaria recomendada en una porción de una cucharada. El aceite de canola tiene la mitad de esa cantidad. Contiene 10 microgramos de vitamina K, que es del 8% de la ingesta diaria recomendada. Los aceites de girasol no son buenas fuentes de vitamina K.

Cocinar sin toxinas

Cuando están calientes, los aceites vegetales alcanzan el punto de humo, el cual es la temperatura justo antes de que se incendie. Además del riesgo de que arda, en el punto de humo, las grasas comienzan a degradarse, se convierten en tóxicas y arruinan el alimento que estás cocinando. El aceite de girasol, especialmente el tipo alto oleico, tiene un alto punto de humo adecuado para dorar y freír, señala la Cleveland Clinic. El aceite de canola tiene un punto de humo medio, que significa que puedes utilizarlo para hornear y freír, pero no más caliente que la temperatura de freír.

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Escrito por sandi busch | Traducido por marcela carniglia