¿Puedo usar aceite de bebé y azúcar como exfoliante?

Exfoliar es una manera de deshacerte de las células muertas de la piel y permitir que la piel fresca y nueva brille. En lugar de gastar dinero productos comerciales con nombres de fantasía, haz tu propio exfoliante con ingredientes comunes que se encuentran en casa. Los agentes hidratantes del aceite de bebé mezclados con las propiedades exfoliantes del azúcar dejarán tu piel suave y sedosa.

Beneficios del aceite de bebé

A pesar de su nombre, el aceite de bebé es una gran adición al régimen de cuidado de la piel de un adulto. Hecho de aceite mineral, el aceite de bebé suavemente perfumado bloquea la humedad en la piel, lo que evita que se reseque y se vuelva escamosa. También da a la piel un brillo natural y saludable que está asociado con la piel de un bebé.

Azúcar y cuidado de la piel

Es perfecta para endulzar el té o un pastel y también como exfoliante. Como parte de una rutina de cuidado de la piel, el azúcar es perfecta como exfoliante. Es ligeramente abrasiva, lo que permite que frote la piel muerta y seca del cuerpo sin ser demasiado fuerte. La mejor parte es que es totalmente natural y segura para tu delicada piel. Para la piel sensible, elige el azúcar morena para hacer tu exfoliante, ya que es más suave que el azúcar blanca. El azúcar sin refinar es más grueso y proporciona una mayor exfoliación.

Receta

Mezclar el azúcar y el aceite de bebé para hacer una crema da las propiedades exfoliantes suaves de azúcar y los efectos hidratantes del aceite de bebé. Para hacer un simple exfoliante, mezcla una parte de aceite de bebé y dos partes de azúcar. Si tu piel es muy seca, agrega una cucharadita de miel a la mezcla para añadirle humedad. Para que tenga un aroma agradable, añade unas gotas de tu aceite esencial favorito, como lavanda.

Cómo usarlo

Un exfoliante de azúcar y aceite de bebé es seguro de usar en la cara y el cuerpo. Algunas personas pueden tolerar exfoliarse a diario, mientras que otros prefieren hacerlo sólo un par de veces a la semana. Usa tu piel como una guía. Si notas que tu piel se vuelva roja o irritada, deja de usar el exfoliante completamente o reduce la frecuencia. Para utilizar el azúcar y el aceite de bebé, humedece la piel con agua tibia. Frota suavemente el exfoliante en la piel con un movimiento circular, luego enjuaga completamente.

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Escrito por kimbry parker | Traducido por eva ortiz