Cómo acampar en la sala de estar con niños

El juego creativo es un bloque importante en el desarrollo cognitivo del niño. Según la investigación de Fergus P. Hughes, profesor emérito de la University of Wisconsin-Green Bay, el juego ayuda a desarrollar las habilidades organizativas de los niños alentándolos a planificar y ayudándolos a considerar diferentes planes de acción. El juego grupal alienta la colaboración y la comunicación. Por lo tanto, acampar en la sala de estar con tu pequeño no sólo es una gran manera de divertirse y fortalecer su vínculo, sino que también le enseñará algunas cosas a tu niño.

Nivel de dificultad:
Moderadamente fácil

Necesitarás

  • Carpa
  • Mantas
  • Bolsas de dormir
  • Colchones para acampar
  • Adhesivos de estrellas
  • Linternas
  • Plantas
  • Papel
  • CD de sonidos del exterior
  • Malvaviscos
  • Palitos

Instrucciones

  1. Libera algún espacio en tu sala de estar. Saca los muebles del lugar, preferentemente colócalos de alguna manera para crear un borde alrededor de tu "bosque".

  2. Establece la zona de dormir. Si tienes una tienda pequeña, ármala y llénala con tus bolsas de dormir, colchones para acampar y animales de peluche. Otra alternativa es armar la tienda o fuerte con muebles y mantas. O, si eso no funciona, planifica dormir "bajo las estrellas", y coloca tus bolsas de dormir, colchones y almohadas sobre el piso. Para hacerlo un poco más real, coloca adhesivos de estrellas en el cielo raso de tu casa. No olvides preparar también las linternas.

  3. Crea una ambiente de exterior. Si tienes plantas grandes de interior, llévalas al sitio de campamento. Pinta algunos árboles falsos en grandes rollos de papel, alentando a tu niño a encargarse de la obra de arte. Coloca un CD con algunos sonidos relajantes del exterior, como cantar de pájaros o el sonido de olas al romper. Si tienes un hogar, enciéndelo. Si no, ayuda a tu pequeño a crear una hoguera imaginaria.

  4. Coman algunos alimentos de campamento. Los malvaviscos son la comida más elemental de cualquier campamento. Agarra algunos palitos del exterior, límpialos y coloca tus malvaviscos en las puntas. Pretende asarlos sobre un fuego. Métete más en la historia preguntándole a tu niño si escuchó el lobo aullando a la distancia o diciéndole que lo llevarás de pesca mañana para buscar algo para cenar.

  5. Pónganse sus pijamas, apaga las luces y prepárense para dormir. Cuando estén recostados en sus bolsas de dormir es el momento perfecto para contar historias. Armen una historia juntos o tomen turnos para contar cuentos diferentes. Puedes aprender mucho sobre tu niño por las historias que te cuenta. Aliéntalo a ser tan creativo y detallado como sea posible.

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Escrito por christine pillman | Traducido por maría marcela mennucci