Abuso verbal y psicológico conyugal

Aunque el maltrato psicológico es a menudo invisible, puede ser tan perjudicial como el abuso físico. El abuso conyugal de cualquier tipo puede ocurrir entre parejas casadas, solteras y personas del mismo sexo y es prevalente en todas las razas y divisiones socioeconómicas. Las mujeres son abusadas con mayor frecuencia que los hombres; la American Psychological Association informó en 1996 que 4 millones de mujeres al año sufren algún tipo de violencia conyugal. Sin embargo, las víctimas masculinas no son infrecuentes y es probable que haya un subregistro.

Abuso psicológico

El abuso psicológico, a menudo llamado abuso mental, tiene varias formas. El abuso verbal se compone de gritos, críticas, amenazas, uso frecuente de obscenidades, insultos, menosprecio y humillación a la pareja. El abuso financiero se caracteriza por el estricto control de las finanzas del hogar y la retención del dinero. El acoso es un tipo de maltrato psicológico que deja a la víctima en un estado casi constante de miedo y ansiedad. El maltrato mental puede incluir estos tipos de abuso, así como el aislamiento, la intimidación y otros comportamientos de control.

Abuso verbal

El abuso verbal es una táctica empleada por muchos abusadores. Al amenazar y menospreciar a su pareja, un abusador verbal mantiene el control a través del miedo y la humillación. La víctima cree que su pareja seguirá adelante con sus amenazas si intenta salir, así que ella razona que es más seguro permanecer en la relación. A menudo, las víctimas de abusos llegan a creer las cosas negativas que los abusadores dicen sobre ellos. La víctima puede convencerse de que nadie más querría estar con ella o que no podría sobrevivir fuera de la relación, por lo que le resulta difícil salir. El abuso verbal, como otras formas de abuso psicológico, es un tipo de lavado de cerebro.

Abuso, poder y control

El abuso psicológico es sobre el poder y el control. El abusador usa la intimidación, la humillación y el aislamiento con el fin de dominar a la víctima. El objetivo final es a menudo mantener a su víctima completamente dependiente económica y emocionalmente, para que se sienta como si no hubiera manera de salir de la relación. Ella lo aísla de sus amigos y familia para que él no tenga ninguna red de apoyo. Ella puede amenazar con hacerle daño a él, a sus hijos o a sus mascotas si él se va. También puede acecharlo y acosarlo en el trabajo o impedirle tener un empleo con el fin de aislarlo y aumentar su dependencia.

Los riesgos del abuso psicológico

Aunque cualquier persona puede ser víctima de abuso conyugal, los estudios indican que hay varios factores que aumentan el riesgo de abuso psicológico. El NCADV informa que las mujeres con trabajo que tienen parejas desempleados, las mujeres que son perceptores financieros principales en la relación y las mujeres con discapacidades físicas están en un riesgo más alto para el abuso psicológico. Professor's House cita un estudio en el que casi un tercio de las víctimas de abuso experimentaron el primer episodio de abuso durante el embarazo.

La escalada del abuso

El abuso psicológico es a menudo una fase temprana de un ciclo de abuso que conduce al abuso físico. La Coalición Nacional contra la Violencia Doméstica reporta que el 95% de los abusadores físicos también abusan psicológicamente de sus víctimas. El abuso psicológico también puede conducir a problemas mentales y emocionales, incluyendo la dependencia de drogas o alcohol, la depresión y el suicidio.

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Escrito por layne wood | Traducido por mar bradshaw