5 reglas de seguridad para las montañas

Debes seguir unas cuantas reglas sencillas para mantenerte a salvo y con vida, ya sea que vayas de excursión, a esquiar o a una caminata de día. Estar preparado comienza con comprender los efectos de la altura, los cambios del clima y familiarizándote con el terreno y tu nivel de estado físico, ya sea que tus planes sean de pocas horas o de pocos días. Dependiendo de la altura, las reglas pueden cambiar un poco pero la comprensión de tus responsabilidades como excursionista o esquiador, abarcan mucho más para mantenerte a ti y a los tuyos fuera de peligro.

Se prudente en cuanto al clima

El viejo refrán de la montaña, "si no te gusta el clima, espera un poco y cambiará", es absolutamente cierto. Las temperaturas en altitud pueden caer hasta 20 grados en menos de una hora. Los peligros de la hipotermia son reales incluso en el verano, así que prepárate. Un peligro potencial también incluye a los rayos; mantente a un baja altura y alejado de los árboles, al igual que de zonas descubiertas donde sobresalgas. Siempre verifica el pronóstico del tiempo antes de ir a las montañas, aún siendo consciente de que éste puede cambiar. Desde finales del verano hasta finales de la primavera, alístate para la lluvia, el viento, el frío y posibles nevadas.

Alerta de altitud

Comprender que la altura puede afectar a tu cuerpo a medida que subas a mayores altitudes es algo muy importante. Estos cambios pueden aparecer de repente y tener resultados devastadores si no estás consciente o preparado para ello. Los efectos más comunes son náuseas, dolor de cabeza y falta de aire, aturdirse o marearse un poco y una repentina aparición de fatiga. La mejor manera de compensar el mal de altura es mantenerse bien hidratado, seco y abrigado. Aclimatarse poco a poco a la altitud durante un período de varios días es tu mejor opción para contrarrestar estos efectos. Si comienzas a experimentar estos síntomas, regresa. No vale la pena arriesgarse.

Cuéntale a alguien sobre tus planes

Nunca vayas de caminata, a escalar, esquiar o de excursión tú solo. Siempre cuéntale a alguien tus planes: dirección, cumbre, sendero, hora de inicio, hora prevista de regreso y cualquier cambio en tus planes. No te confíes en un teléfono celular para pedirle ayuda a tus amigos, ya que la mayoría pierden el servicio en las alturas. Presenta un plan de ruta en la oficina del parque nacional de la montaña a la que irás de excursión o a esquiar de travesía. También avísale a un amigo o a un miembro de la familia sobre tu ruta, fecha y hora de salida y la fecha y hora aproximada de regreso.

La ropa cuenta

Una de las principales razones por las que los excursionistas se meten en problemas es porque no llevan la ropa adecuada en el caso de cambios bruscos de temperatura. Evita vestir algodón, ya que este material absorbe el sudor y no se secará cuando baje la temperatura. Lleva una mochila donde puedas guardar la ropa cuando te la quites y puedas tener acceso fácilmente a ellas si lo necesitas posteriormente. No olvides un gorro, gafas de sol, bloqueador solar y zapatos impermeables o resistentes al agua con tobilleras y suelas de goma firme. Lleva un par de calcetines extra en caso de que mojes los tuyos. Vístete con prendas sintéticas o de lana, siendo ideales aquellas rompevientos y las impermeables.

Prepárate con seguridad

Aunque para las caminatas en el día los excursionistas novatos a veces prefieren no llevar una mochila cargada con equipo, incluso una brújula barata y saber cómo usarla puede marcar la diferencia al perderse o para encontrar el camino. Otra cosa que debes llevar es un mapa actualizado de los caminos y el terreno montañoso. Por lo menos, lleva estos elementos básicos: una brújula, cerillas en un recipiente impermeable, un botiquín de primeros auxilios, un espejo de señales y una linterna con baterías de repuesto. También considera llevar un suministro de comida para dos días por lo menos (los paquetes liofilizados son ligeros y sólo le agregan unas cuantas onzas a tu mochila) junto con agua y un kit de filtración de agua. Todos estos elementos pesan menos de 2 libras, excluyendo el agua. Toma las precauciones preparándote para lo peor y equípate con seguridad.

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Escrito por valerie liles | Traducido por ana karen salgado beltrán