Las 5 etapas de un ayuno de jugo

Una mirada en primera persona a una dieta de moda que, al igual que tu hambre cuando sigues una, se rehúsa a desaparecer.

El autor descubrió que los jugo preembotellados, en lugar de hacer jugo con vegetales y frutas crudas, hizo que su limpieza fuese más fácil de manejar.

"Soy una mamá con dos hijos, y cuando me siento pesada, hago un ayuno de jugo. Mi piel se despeja, pierdo algunas libras y me deshincho. Las nubes en mi mente desaparecen".

— Marjan Sarshar, dueña de Kreation Juicery

Hace cuatro años una amiga mía que es actriz realizó un ayuno de jugo. ¿Su opinión? Las bebidas eran horribles, pero perdió mucho peso y se sintió "más limpia" después. Hizo que su experiencia sonara mágica. Yo era escéptico. La única otra persona a la que había oído hablar de ayunos de jugo en ese momento era Gwyneth Paltrow, la actriz que nombró a su hijo como un producto de mercado y que siempre parece hablarle a una audiencia de mujeres lo suficientemente ricas para vivir la misma vida que ella. Como regla general, estoy en contra de cualquier cosa que Gwyneth Paltrow apoye. Descarté todo el tema de la limpieza como una moda. Pero ya han pasado cuatro años y este tema de los jugos se rehúsa a desaparecer. Los negocios que se basan en jugos han aparecido en muchos lugares. Quienes defienden los ayunos de jugo dicen que el ayuno ayuda a la pérdida de peso, a deshacerse de las toxinas del cuerpo, a reducir el riesgo de cáncer, ayuda a la digestión y mejora el sistema inmunológico (aunque la mayoría de estas afirmaciones no han sido probadas científicamente). En el lugar donde vivo en Los Ángeles, el ayuno de jugos ya no es territorio exclusivo para las aspirantes a actrices, hippies y fanáticos de la salud. Incluso las personas que no huelen como si Woodstock hubiese acontecido en su cabello están haciéndolo. Mi escepticismo se transformó en curiosidad. Soy una persona activa, usualmente como alimentos saludables... pero digamos que no me vendría mal perder algunas libras. Mi crianza en el medio oeste me llevó a comer mucha carne roja con el paso de los años, y aunque hago ejercicio regularmente, tengo el poder de controlar porciones de C.C. Sabathia. Sé lo que debería de hacer para perder peso, pero normalmente no lo hago. Mi problema es la fuerza de voluntad. Esta es la razón por la cual la idea de una limpieza de jugos me pareció atractiva. Los profesionales de la salud dicen que no deberías pensar acerca de una limpieza como solución a largo plazo para la pérdida de peso, y no lo hice. En su lugar, me llamó la atención el desafío. ¿Podría pasar tres días sin comida? La mayor parte de mi vida, nunca pasé mucho más que tres horas entre comidas. Si pudiese completar una limpieza, pasar 72 horas sin masticar nada, la mejora de mi fuerza de mi voluntad excedería cualquier pérdida de peso temporal que pudiese experimentar. Como bonus adicional: Finalmente tendré algo de lo que hablar con Gwyneth Paltrow si alguna vez nos encontráramos atrapados juntos en un elevador.

Elegir la limpieza correcta

Muchos creen que el ayuno de jugo moderno tiene sus raíces en la década de 1990 cuando, según el New York Times, un cienciólogo y empresario llamado Peter Glickman reempaquetó una dieta de la década de 1940 llamada "La limpieza maestra" (The Master Cleanse). En ella, las personas evitan las comidas sólidas entre 10 y 30 días, y en su lugar beben tragos que consisten de agua, jarabe de arce, pimienta de cayena, limones y sal marina. (Hay muchas variaciones de la dieta y algunas permiten el consumo de sólidos limitados como manzanas).

Yo había probado la bebida. Sabía como una pasta líquida que todos estaríamos tomando si los alemanes hubiesen ganado la guerra. Sabía que al comenzar esta dieta no iba a poder subsistir únicamente con esta pasta amarillenta. Tenía que haber opciones más sabrosas.

Así que me puse en contacto con Kreation Juicery en Beverly Hills, uno de los tantos negocios de jugo que han aparecido en los años recientes. Kreation vende jugos exprimidos en una botella, un atributo importante. Los jugos preempaquetados salvan a los novatos como yo del problema de comprar enormes cantidades de frutas y vegetales, pasar horas cortando y haciéndolos jugo y perder aún más tiempo lavando el extractor y sus componentes, todo por una bebida que terminas en menos de un minuto.

Kreation recomendó esta limpieza "Reinicio" (Reboot) de tres días, la cual se dice puede ayudar a disparar una alimentación más saludable, llevar a más relajación y mejor descanso nocturno y ayudar a mejorar tus niveles de energía.

"Soy una mamá con dos hijos, y cuando me siento pesada, hago un ayuno de jugo", me dijo la dueña de Kreation, Marjan Sarshar. Enfatizó que estaba hablando solamente de su experiencia con la dieta, la cual puede diferir de la opinión de otras personas. "Me siento con más energía, mi piel se despeja, pierdo algunas libras y me deshincho. Mi lengua se ve mejor, más rosada. Me siento ligera, fresca y puedo tomar mejores decisiones. Las nubes en mi mente desaparecen".

Me dieron 18 botellas de jugo (seis por día) y seis botellas de agua (tres de menta, tres de limón). Los jugos variaban entre los deliciosos "Peaceful" (piña y manzana) y "Trinity Twist" (una trinidad de limón, manzanas, zanahoria y remolacha), el sabroso "Relax" (mucha zanahoria) y el desafortunado "Protein Power" (vainilla, dátiles y almendras), el cual sabe como si hubiese salido de una máquina astilladora de madera. También podía tomar tanta agua embotellada como deseaba. Además de eso, nada.

Los tres días siguientes fueron una mezcla de entusiasmo, hambre, nervios, hambre, duda, hambre, resentimiento (con las personas que podían comer), hambre y finalmente, triunfo. ¿Mencioné el hambre? Hubo mucho de eso. Aunque algunos detalles son confusos (probablemente por el hambre), puedo hacer un resumen del ayuno de jugo en cinco etapas.

Etapa 1: Optimismo

Me sentí bastante energizado al salir de la tienda de Kreation en Beverly Hills. Aunque estaba un poco nervioso, me emocionaba enfrentar un nuevo desafío. No había comido nada desde el día anterior, así que cuando ingresé a mi automóvil abrí una botella de "Green #1" (una mezcla de lechuga romana, manzana, menta y otras cosas). Quizás porque medio esperaba que cualquier cosa llamada "Green #1" estuviese hecha de personas (¡maldito seas, Charlton Heston!), me sorprendió lo bien que sabía la bebida. La terminé antes de llegar a casa. Tomé otro jugo a media mañana, también era sabroso. Buen comienzo. Recuerdo que pensé "esto no será tan malo". Lo cual, por supuesto, es exactamente lo que piensan las personas antes de que las cosas se pongan mal.

Etapa 2: Hambre ("Hambre extrema", para ser exacto)

La etapa 1 dura tres horas. Para la hora del almuerzo, tenía más hambre de lo usual y luego del almuerzo estaba muriendo de hambre. Cuando mi esposa me pidió que la acompañara a una presentación que debía hacer en la Biblioteca de la Familia Ovitt en Ontario, California, me emocioné ante la oportunidad, en parte porque quería apoyarla, pero también porque me daría algo para distraerme y dejar de pensar en comida. Sólo podía pensar en comida, la comida en casa, la comida en restaurantes e incluso la comida que comió mi perro. Necesitaba distraerme porque, no quiero ponerme técnico, pero mi cuerpo se estaba poniendo como loco.

"Tu cuerpo estaba entrando en modo de pánico/supervivencia", dijo Jen Reilly, una dietista con base en Washington D.C. que recomienza dietas de desentoxicación para pacientes que quieren comer de manera más saludable. Le pedí a ella y al asesor de LIVESTRONG.com, Dr. Mike Roussell, autor de "The 6 Pillars of Nutrition", que me explicaran lo que me estaba pasando a nivel psicológico. Ambos estuvieron de acuerdo en que la caída repentina en la cantidad de calorías puede enviar un shock a tu sistema, uno que aparece como hambre extrema.

De cualquier modo, aquí está el detalle que no conocía acerca de la Biblioteca Orvitt: sirven cerveza. Antes de la presentación de mi esposa, tomé una botella de jugo mientras observaba los hermosos grifos de deliciosa cerveza dorada. Tuve fantasías acerca de golpear a varios IPA mientras mi esposa hablaba, festejando los buenos puntos que hacía y callando a todas las personas en la sección de niños que siquiera se atrevieran a respirar. Pero no. Me senté quieto, saboreando las últimas gotas pimentosas de la versión de Kreation de la Master Cleanse (la cual no sabe tan mal como la Master Cleanse real), intentando no estar demasiado malhumorado. Ni la biblioteca podía protegerme de mis antojos.

Etapa 3: Sublevación

Para la mañana del segundo día, había perdido siete libras. Debería haber estado feliz, pero no lo estaba por dos razones: 1) demasiadas personas me habían dicho que la pérdida de peso sería temporal y 2) Por Dios, tenía hambre. Justo en este momento, mi estómago se comenzó a sentir aún más incómodo y comenzó a acalambrarse. Fue la primera de una sesión de alrededor de una docena de calambres que experimentaría durante el ayuno.

Hay dos escuelas de pensamiento acerca de la causa de los calambres. Reilly le atribuyó las sensaciones a que el ácido de mi estómago quería digerir algo, pero no había nada disponible. Mientras tanto, Roussell cree que la causa de los calambres fue que estaba consumiendo muchas más vitaminas de lo normal.

Además tuve dolores de cabeza cortos e intermitentes. Roussell dijo que los dolores de cabeza son comunes en las dietas con calorías restringidas. Reilly dijo que los dolores de cabeza podrían haber sido causados por las "toxinas movilizadas" flotando por mi cuerpo o por la baja azúcar en sangre.

Pero la parte más difícil físicamente, y lo pondré de la manera más delicada posible, fue cuanto leí Sports Illustrated. Sports Illustrated es mi lectura oficial en mis visitas al baño. Comenzando en la tarde del segundo día, comencé a leer Sports Illustrated cada vez con más frecuencia. A medida que la limpieza continuó, pasé más tiempo con el escritor de la NFL Peter King que su propia esposa.

Hablando de la manera más educada posible, Reilly dijo que mi cuerpo estaba eliminando la "basura" de su sistema. Roussell se lo atribuyó nuevamente a una reacción al aumento de consumo de vitaminas. Los escritores de blogs de jugos y sitios web de salud dicen que la lectura frecuente de Sports Illustrated ocurre porque el azúcar de los jugos llevan agua a los intestinos, mientras que otros indican una razón con más sentido común: si sólo entra líquido, sólo saldrá líquido, y debido a que el cuerpo no tiene que disolver ningún alimento todo se mueve más rápido.

También experimenté algunos cambios de mentalidad. En el camino a la biblioteca, mi esposa me hizo una pregunta simple y me tomó varios segundos responder. La pequeña rueda de hamster entre mis oídos estaba girando más lento de lo usual. Reilly y Roussell dijeron que la baja azúcar en sangre puede hacer que pienses y reacciones más lentamente, lo cual Reilly me aseguró que no es dañino, siempre y cuando sea temporal.

Etapa 4: Duda

A finales de la tarde del día 2, comencé a cuestionar seriamente si aguantaría los tres días. Comencé a hacer concesiones. ¿Es trampa si como una manzana? Era miserable porque tenía hambre. Los jugos me daban energía, pero no satisfacción. Kreation le advierte a sus clientes acerca de esta sensación, diciendo como sólo una compañía de California podría hacerlo que, a medida que el ayuno avanza "puede que te vuelvas cada vez más sensible". Lo cual es como decir, "Si tu avión se cae del cielo, puede que te preocupes cada vez más".

Aunque normalmente no me duermo hasta las 11, esa segunda noche me fui a la cama alrededor de las 7 p.m. Pensé que quizás podría dormir las próximas 48 horas como un viajero del espacio y que cuando despertara todo habría terminado y podría comer un burrito del tamaño de una pelota de football. Eso no funcionó.

Así que a medida que me revolcaba en la cama, esperaba con ansias hacer lo único que me ayudó a superar los períodos de hambre más duros durante el ayuno: publicar una actualización de Facebook. En retrospectiva, los mensajes diarios que le enviaba a amigos y familia, y el aliento que recibía como respuesta, pueden haber sido la razón principal por la cual no renuncié. No quería decepcionarlos.

Resulta que eso no es poco común. Sin quererlo me topé con una práctica que los economistas llaman "precompromiso", lo cual sucede cuando una de las partes (en este caso yo) fortalece su posición limitando sus opciones. El hombre al que se le ocurrió esta idea (Thomas Schelling) luego ganó el Premio Nobel.

Yo, por otro lado, continué leyendo Sports Illustrated.

Etapa 5: Triunfo

El tercer día ya había perdido 10 libras, que en su mayoría eran peso de agua, según Reilly y Roussell, aunque probablemente también un poco de grasa. Aún más importante, no me sentía terrible.

El día 3 es visto como el día de la epifanía por los defensores de la limpieza. Este fue mi caso. Me sentí menos "sensible", trabajé todo el día con mi cantidad de energía normal y, aunque tenía hambre, era menos intensa de lo que había sido los dos días anteriores.

Tanto Reilly como Roussell dijeron que al cuerpo le lleva alrededor de tres días ajustarse a nuevos patrones de consumo de calorías. En el día 1 y el día 2 aún está intentando descubrir a dónde se fueron todos los sándwich. Al llegar el tercer día el cuerpo sabe de dónde está obteniendo sus calorías (jugo y la grasa almacenada) y se ajusta en consecuencia.

Algunos veteranos en el tema del ayuno de jugos dicen que si lo logras hasta el día 3, puedes seguir por muchos más. Sarshar, de Kreation, dice que lo ha hecho por hasta 21 días. Yo no tenía una razón para continuar.

Unas horas después de cumplir las 72 horas, comí mi primera comida sólida: Un hot dog. No cualquier hot dog, el mejor j@@#$%& hot dog que cualquier hombre ha comido. Mi mandíbula dolía por masticar y claramente en algún nivel pasé por alto el punto, pero fue glorioso.

Las consecuencias

Casi dos semanas después de la limpieza aún pesaba cinco libras menos. Recuperé las otras cinco casi inmediatamente, ese fastidioso peso de agua, como dijeron Reilly y Roussell.

A mi cuerpo le llevó casi 48 horas ajustarse a su horario de lectura de Sports Illustrated regular. Ya he vuelto a no leer artículos de tenis.

Pero además de la pérdida de peso, ha habido cambios mucho más interesantes, y con suerte, más duraderos. Hoy todavía me siento consciente de lo que como y lo que bebo. Siempre había igualado la proteína con energía, pero ahora sé que puedo generar suficiente energía para funcionar bien sin comer mucha proteína. O cualquier alimento, de hecho. Siempre y cuando sea por un período corto de tiempo.

Roussell dijo que una de las razones por las cuales las dietas de jugo son populares es porque tienen reglas claras, y las dietas con reglas claras son más fáciles de seguir. Desde mi experimento con jugos, me he encontrado siguiendo reglas nuevas y simples como "sólo frutas o vegetales como bocadillos". Además, al comer en casa, como la cena en un plato de ensalada, el cual es más pequeño y contiene menos comida. Esto también ayuda.

Pero no creo que esas sean las razones por las cuales las personas como mi amiga actriz y Gwyneth Paltrow se vuelven fanáticas de los jugos. En mi experiencia, los beneficios reales no son físicos. Son psicológicos. Y no del modo que te imaginas.

Tres o treinta días invertidos en alterar tu dieta radicalmente es una inversión de tiempo, dinero y, en algún punto, sufrimiento. Al final de esta prueba, o cualquier prueba de fuerza de voluntad, tenemos un deseo natural de que signifique algo. Las personas quieren una enseñanza. Nadie quiere pensar que desperdició su tiempo o dinero o energía en algo que no lo ayudó a convertirse en mejor persona. Así que vuelven a comer sólidos, pero con hábitos más sanos.

Si hay una propiedad mágica en los ayunos de jugo, es esto: ilusión.

Y para algunas personas, funciona.

Foto: iStockPhoto.com

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Escrito por joe donatelli
Traducido por ana grasso