31 semanas de embarazo y los últimos cambios durante el tercer trimestre de gestación

La semana número 31 de embarazo se denomina período de oro en la gestación. Ya no sufres los primeros síntomas del embarazo, como náuseas y fatiga. Tampoco experimentas todavía otros síntomas posteriores como dolor en las articulaciones, ardor de estómago e hinchazón en los pies. Además de notar la expansión en tu cintura, tendrás una serie de síntomas y cambios físicos que comienzan a desarrollarse a medida que el embarazo avanza y se acerca el momento del parto.

Dolor en aumento

A medida que el embarazo avanza, las articulaciones de la pelvis se relajan para permitir que la pelvis se expanda un poco y facilite el parto. Si bien es un cambio beneficioso en el largo plazo, puede ser incómodo y te será más difícil caminar a medida que el bebé aumenta de peso en el vientre. La postura cambia a medida que la curvatura normal de la columna lumbar se nota más pronunciada debido a los efectos relajantes de la progesterona. Este cambio también genera presión adicional sobre los músculos y los ligamentos de la espalda, de modo que a menudo causan dolor en esa zona. Aproximadamente el 12 por ciento de las mujeres embarazadas experimentan el síndrome de piernas inquietas, según informan a los autores de un estudio publicado en febrero de 2013, en la revista "Neurology".

Cambios en la piel

El tercer trimestre del embarazo genera una serie de cambios en la piel. Prurito, el término médico para la comezón, puede volver locas a algunas embarazadas. Hay muchas razones que causan comezón durante este período. Por ejemplo, una erupción pruriginosa llamada pápulas y placas de urticaria del embarazo que puede causar picazón intensa sobre la piel del abdomen, a menudo alrededor de las estrías. Algunas mujeres con historial de dermatitis tendrán más síntomas de esa condición durante el embarazo. Otras mujeres desarrollan picazón relacionada con la función de la vesícula biliar, que causa deposición de sales biliares irritantes en la piel. Muchas mujeres experimentan oscurecimiento de la piel en las mejillas y alrededor de los ojos, condición conocida como cloasma o 'máscara del embarazo'. A menudo también aparece una línea oscura entre el ombligo y el pubis, llamada 'línea negra', que se oscurece a medida que avanza el embarazo.

Contracciones preparatorias

A medida que el embarazo avanza y el útero crece, notarás cada vez más que el abdomen se tensiona y se relaja en ciertos momentos. Las llamadas contracciones Braxton-Hicks, son contracciones tempranas de "práctica" que tonifican el útero y a menudo adelgazan y la dilatan el cuello uterino preparándolo para el parto. A diferencia de las contracciones del parto, las Braxton-Hicks suelen sentirse en la parte frontal del abdomen y se extienden hacia abajo. A menudo las contracciones del parto comienzan en la parte de la espalda y se extienden de forma circular hacia a la parte delantera. Las contracciones Braxton-Hicks pueden desaparecer si se cambia de posición o te mueves. El trabajo de parto real no se ve afectado por la posición o el movimiento; y las Braxton-Hicks en general no causan dolor.

Problemas digestivos

A medida que el embarazo avanza durante el último trimestre, el estreñimiento y la acidez estomacal pueden causar molestias desde un extremo del tracto gastrointestinal hacia el otro. Los niveles elevados de progesterona, una hormona que produce la placenta, también pueden retrasar las contracciones musculares en el tracto gastrointestinal. Esta situación permite que los alimentos se asienten durante más tiempo en el tracto digestivo, aumentando la acidez estomacal y estreñimiento. A medida que el bebé crece, también ejerce presión sobre el estómago, situación que aumenta el reflujo ácido y la acidez. Los suplementos de hierro para tratar la anemia relacionada con el embarazo pueden agravar el estreñimiento.

Edema

Aproximadamente el 70 por ciento de las mujeres experimentan hinchazón en los pies y las piernas durante la última parte del embarazo, según el texto médico "Obstetrical Dermatology: A Practical Guide". El crecimiento del crecimiento afecta el flujo de sangre que circula desde las extremidades inferiores hacia el corazón, situación que causa edema o hinchazón. La retención de agua y de sodio también contribuyen con la formación de edema, que se produce alrededor de los párpados en el 50 por ciento de las embarazadas.

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Escrito por sharon perkins | Traducido por vanesa sedeño