3 métodos de crianza

Los estilos de crianza difieren de una familia a otra, e incluso pueden variar de día a día dentro de una familia. Todos los padres toman decisiones para sus hijos que pueden ser más estrictas o más indulgentes en ocasión. En su mayor parte, sin embargo, siempre se cae en uno de los tres métodos generales de crianza. Estas son: de autoridad, autoritarias y permisivas.

De autoridad

Los padres con autoridad son firmes, cariñosos y amables. Fijan límites y esperan que sus hijos los cumplan. No son ni demasiado estrictos ni demasiado indulgentes y logran un buen equilibrio entre las expectativas demasiado altas y las expectativas que demasiado bajas. De acuerdo con University of Florida, estos padres permiten a sus hijos tomar decisiones que son apropiadas para su edad, alentándolos a asumir más responsabilidad a medida que crecen. Responden bien a las necesidades de su hijo, pero no ceden a todos sus deseos. Ellos dan ciertas normas y directrices, y permiten que las consecuencias naturales tengan lugar en cualquier momento, siempre y cuando no haya daño real. Según New York University's Child Study Center, los hijos de padres con autoridad tienden a estar bien ajustados en la edad adulta.

Autoritarios

Los padres autoritarios son estrictos, inquebrantables e inflexibles. Ellos pueden tratar de controlar todos los aspectos de la vida de sus hijos, y no permiten que el niño tome decisiones. Los padres autoritarios esperan obediencia sin cuestionar. Pueden usar métodos duros de disciplina con sus hijos, y pueden ser insensibles a las necesidades emocionales de sus hijos. A menudo no explican las razones detrás de las reglas que se establecen e imponen sus propias consecuencias cada vez que se rompe una regla. Los hijos adultos de padres autoritarios pueden ser incapaces de actuar sin dirección específica, y pueden tener problemas para expresarse.

Permisivos

Los padres permisivos son indulgentes, no quieren imponer su voluntad sobre el desarrollo de la personalidad de su hijo. No suelen establecer ninguna regla y no hay consecuencias. Ellos pueden hacer que su hijo evite incluso las consecuencias naturales o lógicas con el fin de salvarlo del peligro, la tristeza o de malos sentimientos. Los padres permisivos son generalmente amables y cariñosos, pero pueden frustrarse cuando el comportamiento de un niño es desafiante o inaceptable. A pesar de esta frustración, los padres permisivos no suelen intervenir para provocar un cambio en las acciones del niño, siempre y cuando él no sea dañado físicamente. La crianza permisiva puede causarle a los hijos adultos inmadurez e irresponsabilidad, dice University of New York's Child Study Center.

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Escrito por michelle kulas | Traducido por juan ignacio ceviño